Fue un placer ver la representación en el Teatro El Círculo de la Cantata a Belgrano. Mis felicitaciones a las autoridades que posibilitaron este importante homenaje al prócer y que lo apoyaron con su presencia sin reclamar protagonismo alguno. Pero en especial a todos los que brindaron su tiempo y esfuerzo: el autor, los miembros de los coros, las orquestas, el ballet, acróbatas, directores, solistas, coordinadores, teloneros. Fue una fiesta para la vista y para el alma. Fue emocionante recordar a ese hombre que encarnó los valores que alguna vez hicieron grande a la Argentina: la visión y confianza en el futuro, la abnegación, la entrega, la valentía, la generosidad, la humildad, la honestidad, el apego a los principios, todo ello sostenido por una profunda fe cristiana. Otra vez: felicitaciones y gracias.























