Un argentino de 25 años fue asesinado ayer a balazos en el balneario brasileño de Buzios, delante de su novia, cuando fue a reclamar que le entregaran unas entradas que había comprado para concurrir al carnaval.
Según dijo el cónsul argentino en Río de Janeiro, Eduardo Mallea, se trata de Marcelo Fernández, oriundo de La Plata, y el sindicado asesino es un operador de turismo al que la pareja le había comprado los tickets y se fugó de Buzios tras cometer el crimen.
El hecho ocurrió cerca de las 2 de la madrugada de ayer cuando Fernández y su novia fueron a reclamarle a un operador turístico local que les entregara unas entradas por las que habían pagado 200 dólares para ir a ver el carnaval de Río en el sambódromo, que se inicia el 5 de marzo.
Aparentemente, el joven comenzó a discutir con el operador, al que el diario brasileño O’Globo identificó como Carlos Roberto Gomez de Jesus, y éste lo mató de dos tiros, tras lo cual escapó del lugar.
El crimen se produjo cerca de la orla Bardot (el camino que bordea las playas céntricas de Buzios) y la novia y otros testigos denunciaron ante la policía local que el asesino era el agente de turismo.
El cónsul argentino explicó que la policía de Buzios y la de Cabo Frío realizaron varios operativos en las rutas para dar con el sospechoso, ya que los testigos afirmaron que se escapó en un ómnibus, pero hasta anoche no había sido encontrado.
Mientras tanto, un hermano de Fernández viajó desde la Capital Federal en avión hacia Rio de Janeiro. Desde allí, dos funcionarios del consulado argentino lo acompañaron hasta Buzios, distante 170 kilómetros, para realizar todos los trámites vinculados con la autopsia de la víctima y la repatriación de los restos.
Según está previsto, el cuerpo del muchacho, que ya fue sometido a una autopsia en una morgue de Cabo Frío, será traído a la Argentina entre mañana y pasado mañana, según dijo el cónsul Mallea.
Por otra parte, los funcionarios del consulado argentino y de la Secretaría de Turismo local dieron asistencia a la novia de Fernández, oriunda de la ciudad bonaerense de Azul, quien permanece en estado de shock ante lo ocurrido.
Al parecer, la pareja había viajado a Buzios en enero para pasar sus vacaciones y tras conseguir un empleo temporal decidieron permanecer en el balneario todo el verano y luego concurrir al famoso carnaval de Río.
Durante su estadía allí, los jóvenes realizaron algunas excursiones con el operador turístico ahora acusado y por eso le habían comprado las entradas para el carnaval.
Este es el segundo turista argentino asesinado a balazos en Brasil durante este verano, ya que el 4 de enero mataron de un tiro en la cabeza, frente a su esposa y a sus dos hijos al radiólogo Aurelio Baldo, de 48 años, quien residía con su familia en Santa Rosa de Calamuchita.
El hombre sufrió el robo de su auto minutos después de haber llegado al balneario de Canasvieiras, de la ciudad de Florianópolis, para pasar sus vacaciones. l































