Un pandillero estadounidense que desde hace 6 años es uno de los 15 prófugos más buscados por el Departamento de Justicia y el FBI de su país, fue detenido por Interpol Argentina en la localidad bonaerense de San Isidro, informó ayer la Policía Federal.
Se trata de Paul Merle Eischeid (de 39 años), miembro de los Hell’s Angels (Angeles del Infierno, una violenta pandilla de motociclistas), quien está acusado de delitos como secuestro, homicidio, extorsión y organización delictiva.
La detención fue concretada anteayer a las 17 por efectivos del Departamento Interpol de la Policía Federal en una casa de Thames al 1000 de San Isidro, donde viven familiares de la novia argentina del ahora apresado.
Fuentes policiales aseguraron que en Argentina, Eischeid se hacía llamar Robert Tutokey, aunque en el pedido de captura difundido por el Marshals Service del Departamento de Justicia estadounidense, se informa que también usaba como otra falsa identidad la de Jason Daniels.
“No le dimos tiempo para que se resista al arresto. Apenas vimos que estaba por ingresar a su domicilio, fue reducido y esposado. No tenía armas encima”, dijo un jefe policial.
El mismo vocero indicó que hasta el momento no surge ninguna evidencia de que Eischeid estuviera vinculado a alguna actividad delictiva en Argentina.
“Sabemos que vive en Argentina desde 2004, cuando se le dictó la orden de captura, que aquí formó pareja con una mujer argentina y que continuó ligado a su fanatismo por las motos trabajando en un taller mecánico”, señaló el vocero.
En la ficha de fugitivo de Interpol difundida por las fuentes, se advierte que Eischeid “puede estar armado, es peligroso, adicto a las drogas y violento”, y hay fotografías de los múltiples tatuajes que el estadounidense tiene en todo su cuerpo.
Si bien había cambiado su aspecto, la policía ayer confirmó de inmediato la verdadera identidad del prófugo al revisar sus tatuajes.
El más característico es el tatuaje de su propio apellido, “Eischeid”, a la altura del estómago y por debajo la frase “Hell’s Angels Arizona”.
Eischeid también tiene toda tatuada la espalda, donde se destaca un dibujo característico de su pandilla: una calavera rodeada de una serpiente y la frase “Hell 666 Bound”.
Según la Policía Federal, Eischeid, nacido en California, formó parte de los Hell’s Angels desde 1999 y que en 2001 participó del principal crimen por el que estaba siendo buscado.
Se trata del homicidio de Cynthia García, otra integrante de la misma organización quien, según la investigación de la Justicia estadounidense, entre el 26 y el 27 de octubre de 2001.
La víctima habría “hablado mal” sobre los Hell’s Angels mientras estaba ebria en el bar del grupo en la localidad de Mesa (Maricopa). Los motoqueros le advirtieron que se callara. Cuando ella se negó, la atacaron y la golpearon hasta dejarla inconsciente. Luego la subieron al baúl de su propio auto, la llevaron a un lugar apartado, y la apuñalaron varias veces.
El cadáver, abandonado, fue descubierto varios días después, en estado de descomposición.




























