Todos los días hay cosas para el asombro, pero lo que pasa en Jujuy al 2300 ya tiene ribetes hasta cómicos. La promocionada ley de defensa del patrimonio edilicio, en las dos cuadras nombradas pomposamente "área de protección histórica", obliga a los vecinos para poder pintar una puerta o cambiar una ventana a pedir permiso en varias dependencias municipales, con resultado incierto. Ahora bien, hace poco se comenzó una demolición de una propiedad en Jujuy al 2378 y según hemos podido averiguar van a construir un depósito para quesos y guarda de camiones. En la esquina con Santiago hay una distribuidora de lácteos que utiliza la parada de colectivos como estacionamiento de sus vehículos. La vereda especialmente, entre las 7 y las 9 de la mañana, está ocupada por camionetas. Ni hablar del contenedor de residuos domiciliarios, que es usado para depositar mercaderías inservibles de la actividad comercial (este dudoso privilegio lo comparten con la pizzería Magdalena que tiene un carrito especial para caminar los 50 metros de distancia hasta el contenedor). Es habitual entonces que personas revuelvan los contenedores desparramando basura en las veredas. Eso sí, las quejas y reclamos siguen siendo desoídos.





























