La organización Amnistía Internacional reclamó ayer al Estado argentino que garantice justicia por el secuestro y desaparición de la joven tucumana Marita Verón, un caso emblemático por trata de personas para explotación sexual, que llegó a los tribunales luego de diez años, y cuyo juicio terminó la semana pasada con la absolución de los 13 imputados, lo que causó marchas de repudio en varias ciudades del país.
"Es fundamental que se envíe una señal clara de que este tipo de actos no van a tolerarse, a través de la resolución de este caso y, de manera más amplia, por medio de políticas dirigidas a combatir la trata de mujeres en el país", sostuvo la organización a través de su representación en la capital argentina.
La justicia tucumana falló el martes en el juicio por el secuestro de María de los Angeles Marita Verón, ocurrido en abril de 2002 en la capital de Tucumán y absolvió a todos los imputados, en un proceso donde declararon 185 testigos.
"El Estado tiene el deber de tomar todas las medidas necesarias para que este crimen no quede impune y para que se conozca la verdad de los hechos", dijo la organización.
Amnistía Internacional recordó que "el Estado argentino, a través de la ratificación de la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, conocida como Convención de Belem do Para, se comprometió a investigar con debida diligencia y a sancionar la violencia contra la mujer".
"Esto se debe traducir en una investigación oportuna, exhaustiva, imparcial, independiente y efectiva sobre la desaparición de Marita Verón y sobre cómo operan las redes de trata en el país", afirmó.
La organización respaldó a la madre de la víctima, Susana Trimarco, y pidió al gobierno argentino "garantizar su protección y la de todos los testigos en este proceso". Trimarco reveló ayer que hoy se reunirá con la presidenta Cristina Kirchner en la sede gubernamental.
"El jefe de Gabinete (Juan Manuel Abal Medina) me dijo que la presidenta quiere hablar conmigo", dijo Susana Trimarco, la mujer que investigó las redes de prostitución y logró recuperar a unas cien jóvenes esclavizadas, según atestiguó en el juicio.