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Adviertien sobre el creciente peligro de la basura espacial

Los desechos de lanzamientos y naves en desuso pueden colisionar con satélites y así cortar las comunicaciones y averiar la estación orbital

Domingo 30 de Junio de 2013

La ONU alerta del peligro de la basura espacial para las comunicaciones terrestres La enorme cantidad de basura espacial que orbita alrededor de la Tierra amenaza a las conexiones telefónicas internacionales, las señales televisivas y ciertos servicios de internet que dependen de satélites, advirtieron ayer expertos de Naciones Unidas y de la agencia espacial estadounidense Nasa, quienes sostienen que hasta la vida de los astronautas de la Estación Espacial Internacional corre peligro.

"La basura espacial es un peligro para todos nuestros sistemas de funcionamiento por satélite", explicó la directora de la Oficina de Naciones Unidas para el Espacio Exterior, la astrofísica malasia Mazlan Othman. Subrayó que "todo lo que sube al espacio al final se convierte en basura, y eso es un gran problema", y destacó que "ya hubo colisiones de satélites que crearon mucha basura en el espacio".

Carcasas de cohetes, satélites abandonados y chatarra procedente incluso de misiles orbitan alrededor de la Tierra a gran velocidad, a unos siete kilómetros por segundo, lo que amenaza también el futuro de la exploración espacial.

Hay unos 500.000 desechos espaciales de diverso tamaño, aunque los más peligrosos son los alrededor de 20.000 de al menos diez centímetros de longitud.

Según la astrofísica, "todavía no se sabe cómo eliminar esa basura ni dónde se podría dejar si se bajase a la Tierra".

También los satélites que proveen los sistemas de localización global, como el estadounidense GPS, el europeo Galileo y el Glonass ruso, y las previsiones meteorológicas, entre otros, corren peligro.

En los últimos años los astronautas de la Estación Espacial Internacional han tenido que buscar varias veces refugio en las naves Soyuz acopladas a ella, por el peligro de la cercanía de chatarra espacial de gran tamaño.

Johnson señaló que por el momento lo único que se puede hacer es "tratar de que los lanzamientos espaciales sean lo más limpios posibles", con una tecnología que retenga los componentes físicos que se desprenden durante el ascenso.

El experto de la Nasa asegura que existen varios proyectos privados en marcha que investigan cómo capturar esos desechos. "Lo primero que hay que eliminar son las piezas más grandes, como los cuerpos de proyectiles y los satélites que han dejado de funcionar", resaltó Johnson.

En 2007 China destruyó con un misil su satélite Fengyun 1C y generó una nube de miles de fragmentos peligrosos; uno de ellos colisionó con un satélite ruso a principios de este año.

El pasado mayo el nanosatélite Pegaso, fabricado en Ecuador y lanzado en abril, chocó con un fragmento de un cohete soviético de 1985 y quedó sin señal.

Según las previsiones de la Agencia Espacial Europea, la chatarra espacial se triplicará en los próximos 20 años.

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