Buenos Aires.— Un policía que sufrió serias lesiones al desactivar una
bomba colocada en un cine porteño durante el gobierno del ex presidente Raúl Alfonsín deberá
percibir una indemnización de alrededor de medio millón de pesos, según dispuso la Cámara en lo
Contencioso Administrativo Federal.
En una resolución conocida ayer, los camaristas recrearon los hechos
ocurridos el 29 de marzo de 1988 cuando el efectivo fue convocado a desactivar una bomba colocada
en el cine Normandie en la Capital, y detonó el explosivo.
El agente se desempeñaba como “desactivador de la Brigada de
Explosivos de la Policía Federal y con esa función se dirigió al lugar de la amenaza. “El
ingreso al lugar para desactivar el artefacto explosivo coincidió con el momento que éste estaba
programado para detonar”, explicaron los jueces.
Según las pericias médicas, el bombero sufrió “lesiones cutáneas,
cicatrices múltiples, quemaduras y lesiones por impacto directo con restos del aparato explosivo
contra sus brazos, antebrazos, dedos medio, índice y pulgar de mano izquierda”.
Los expertos concluyeron que el trabajador también padeció traumas en
“rodilla y cara anterior del muslo derecho, tórax, abdomen, pubis y genitales
externos”.
Los magistrados aceptaron argumentos del bombero en cuanto a que
“mediante un robot se hubiese podido trasladar la bomba en forma segura al interior de una
tolva, y que ambos elementos los tenía la policía desde 1974, aunque no disponibles para el actor a
(quien) de haber contado con alguno de los elementos habría resultado ileso”.































