La mesa de enlace agropecuaria dispuso cesar la comercialización de cereales y oleaginosas por una semana, a partir del lunes próximo, en apoyo a su reclamo para que cese la intervención oficial en el mercado de trigo. Los referentes de las cuatro organizaciones gremiales de los productores decidieron retomar luego de largo tiempo las medidas de fuerza contra el gobierno, pese a que el Ministerio de Agricultura anunció la autorización para vender al exterior otras tres millones de toneladas de granos.
El nuevo cupo exportador se suma a los cuatro millones de toneladas habilitados hasta fines del año pasado, de modo que cubre casi en su totalidad el saldo exportable estimado sobre la producción de trigo de la campaña 2010/2011. Incluso, según señaló el secretario de Agricultura de la Nación, Oscar Solís, se sumará un millón de toneladas adicionales si se confirma que la “supercosecha” triguera llega a los 14 millones de toneladas.
La medida oficial se conoció mientras se desarrollaba la reunión entre los presidentes de Federación Agraria, Confederaciones Rurales, Coninagro, Carlos Garetto; Sociedad Rural, con el ministro de Agricultura, Julián Domínguez. Del encuentro también participó el jefe de la cartera laboral, Carlos Tomada (ver aparte).
La reunión había sido citada por Domínguez cuando las protestas por las maniobras de cartelización en el mercado de trigo comenzaron a escalar. El lunes la Federación Agraria realizó su primer tractorazo del año en Rufino, frente a una planta de la cerealera Cargill.
El mercado triguero fue intervenido por el gobierno en el año 2007, mediante una serie de disposiciones que incluyen un sistema de cupos para exportar, compensaciones para el sector harinero y restricciones para conformar precios en los mercados institucionalizados. El argumento fue contener el precio del pan en el mercado interno pero en los hechos “reguló” la competencia entre exportadores y harineros (algunos son los mismos), hasta hacerla desaparecer.



























