Las entidades del agro retoman la pelea directa con el gobierno
La mesa de enlace agropecuaria dispuso cesar la comercialización de cereales y oleaginosas por una semana, a partir del lunes próximo, en apoyo a su reclamo para que cese la intervención oficial en el mercado de trigo.
13 de enero 2011 · 01:00hs
La mesa de enlace agropecuaria dispuso cesar la comercialización de cereales y oleaginosas por una semana, a partir del lunes próximo, en apoyo a su reclamo para que cese la intervención oficial en el mercado de trigo. Los referentes de las cuatro organizaciones gremiales de los productores decidieron retomar luego de largo tiempo las medidas de fuerza contra el gobierno, pese a que el Ministerio de Agricultura anunció la autorización para vender al exterior otras tres millones de toneladas de granos.
El nuevo cupo exportador se suma a los cuatro millones de toneladas habilitados hasta fines del año pasado, de modo que cubre casi en su totalidad el saldo exportable estimado sobre la producción de trigo de la campaña 2010/2011. Incluso, según señaló el secretario de Agricultura de la Nación, Oscar Solís, se sumará un millón de toneladas adicionales si se confirma que la “supercosecha” triguera llega a los 14 millones de toneladas.
La medida oficial se conoció mientras se desarrollaba la reunión entre los presidentes de Federación Agraria, Confederaciones Rurales, Coninagro, Carlos Garetto; Sociedad Rural, con el ministro de Agricultura, Julián Domínguez. Del encuentro también participó el jefe de la cartera laboral, Carlos Tomada (ver aparte).
La reunión había sido citada por Domínguez cuando las protestas por las maniobras de cartelización en el mercado de trigo comenzaron a escalar. El lunes la Federación Agraria realizó su primer tractorazo del año en Rufino, frente a una planta de la cerealera Cargill.
El mercado triguero fue intervenido por el gobierno en el año 2007, mediante una serie de disposiciones que incluyen un sistema de cupos para exportar, compensaciones para el sector harinero y restricciones para conformar precios en los mercados institucionalizados. El argumento fue contener el precio del pan en el mercado interno pero en los hechos “reguló” la competencia entre exportadores y harineros (algunos son los mismos), hasta hacerla desaparecer.
Contrajunta. Esta intervención asegura un colchón de oferta triguera que le permite a la demanda moverse tranquila, sin necesidad de competir pagando mayores precios. Y desde hace cuatro campañas, cuando llega la cosecha en diciembre-enero, el trigo no tiene comprador. En muchos casos, los productores se ven obligados a vender su mercadería con fuertes descuentos. Esta suerte de junta de granos al revés genera transferencias de ingresos a molinos y exportadores que las entidades del sector han cuantificado en 700 millones de dólares anuales.
Desde que asumió, Domínguez comenzó a desandar este camino, atando acuerdos con las Bolsas de cereales, las provincias trigueras y las propias entidades. Pero la administración de cupos exportables con las cerealeras sigue en manos del secretario de Comercio, Guillermo Moreno.
Las buenas condiciones climáticas permitieron cosechar en 2010 unas 14 millones de toneladas de trigo, que entran al mercado y encuentran comprador. Si bien existen acuerdos que obligan a exportadores y molineros a pagar un precio que refleje el del mercado internacional menos retenciones (FAS teórico), en los hechos eso no se verifica.
Las entidades del agro vienen denunciando esta situación y el propio Domínguez acusó a las grandes firmas de bajar el precio a los productores. Pero la pulseada la ganó Moreno y las cerealeras. El titular de la cartera laboral acompañó el martes a Cristina en el anuncio de una línea de créditos a tasa cero para retener el trigo hasta que haya mejores condiciones para venderlo.
Halcones. Pero la movida no conformó a los referentes del agro, que pidieron ayer directamente el fin del sistema de cupos. El cese de comercialización anunciado ayer debilita, en primera medida, al ministro que más se acercó al sector luego del conflicto de la 125.
Si bien el trigo no está demandado y la soja y el maíz están en plena siembra, el lock out de la semana próxima podría traer alguna complicación para procesar el stock remanente de la anterior cosecha. Por lo pronto, la medida ayudó a que la oleaginosa subiera hasta los 1.500 pesos por tonelada. El resto lo hizo Chicago, que voló a sus máximos en treinta meses por la sequía en Argentina. l