El ex intendente de Venado Tuerto, Roberto Scott, propuso una salida para el
conflicto entre el gobierno y el campo. Admitió que "hay que regresar al 11 de marzo, volviendo al
35 por ciento de retenciones a la soja, pero los productores se tienen que comprometer a no vender
un solo gramo de cereal en negro. Si lo hicieran, habría que reformar el Código Penal y ponerlos
presos durante dos años".
Para Scott, reconocido militante peronista del sur santafesino que durante doce
años estuvo al frente de la intendencia venadense (1995-2007) "el gobierno se equivocó adoptando
una medida polémica que desencadenó estas rispideces. Al igual que las entidades agropecuarias se
equivocaron con protestas extremas de las que no pueden volver, como los cortes de rutas".
De todos modos, avaló la postura de la presidenta Cristina de Kirchner tras
sostener que "si aflojaba, la gobernabilidad se hubiera debilitado, pues cada sector que se
considerara afectado por una decisión oficial se creería con derechos para cortar rutas".
Scott agregó que "hace pocos meses se votó por este gobierno para que ejerza el
poder político, para eso fue votado mayoritariamente y no para ceder ante las corporaciones de
cualquier índole. Caso contrario se podría entrar en un desgobierno que pondría en jaque la
gobernabilidad".
Además de dirigente, Scott está vinculado al campo a través de su actividad
privada. Fue uno de los titulares de una importante cerealera (Cereal Sur) durante los años 80 y su
abuelo fue cofundador de la Sociedad Rural de Venado Tuerto.
Cárcel a evasores. Como propuesta, el dirigente venadense señaló que "la
solución es retrotraer las retenciones al 11 de marzo, volviendo al 35 por ciento, y suscribir un
compromiso con los productores de no vender ni un solo gramo de cereal en negro. Así, el gobierno
recaudaría mucho más y la gente cumplidora del campo podría recobrar la tranquilidad, en tanto que
los transgresores tendrían que caer presos por estafar al Estado".
"No quisiera equivocarme, pero calculo que hoy el 40 por ciento del cereal se
vende en negro, y si estas medidas del gobierno se mantienen, será peor aún. Nadie dice nada de
esto, ni el gobierno, ni el campo, ni el periodismo, pero alguien tiene que decirlo, aunque lo que
diga yo no vaya a llegar muy lejos", estimó.
De su época al frente de Cereal Sur, el ex mandatario recordó que "la evasión en
aquellos tiempos casi no existía. Sucede que con la caída de la Junta Nacional de Granos se
acabaron los controles estatales y quedamos a expensas de los privados con estas consecuencias",
dijo.
En este sentido, relató una anécdota de los años 90, durante los gobiernos de
Carlos Menem. "El me ofreció un cargo en el gobierno y le dije que lo único que aceptaría es la
dirección en la Junta Nacional de Granos, aunque sea por unos pocos meses. No sólo que no me
convocó, sino que al poco tiempo disolvió la Junta, porque afectaba muchos intereses, sobre todo de
los grupos exportadores".
Para lograr un control estricto que podría escapar a las posibilidades del
Estado, Scott, propone que cada productor denuncie a su vecino que comercialice en negro, logrando
así facilitar las tareas de control y al mismo tiempo evitando la competencia desleal.