Desde hace mucho tiempo la mayoría de los rosarinos no tiene la más mínima posibilidad de ver fútbol, sólo a la hora que dispone el canal que ejerce el monopolio llamado TyC. Para hacerlo deberíamos contratar el canal de cable que pertenece a la misma empresa, Cablevisión. Pues bien, si contrato DirecTV me quedo sin canales locales; si contrato Cablehogar, me quedo sin fútbol. ¿Y esto, por qué sucede? ¿Debería pasar? No, no debería suceder, y nuestros concejales sí deberían ocuparse del asunto. Como punto uno, lo primero que tienen que hacer es defender las empresas locales, obligar a TyC a que empresas locales de cable o canales de aire transmitan los partidos, por lo menos de equipos locales. En segundo lugar, no tendrían que permitir que empresas monopólicas decidan los horarios de transmisión. Para ver los goles hay que esperar hasta a la madrugada o bien al día siguiente. Cuando se trata de monopolios como en este caso, es el Estado quien tiene que intervenir. No entiendo cómo un gobierno que se llama socialista como el que ejercen el intendente y sus funcionarios no intervenga en este caso. La publicidad que comercializan las pequeñas y medianas empresas locales permitiría pagar el canon necesario para la transmisión de dicho evento, dando empuje a las mismas para su desarrollo y de esta manera no iría todo a Buenos Aires. Es como sucede con las retenciones o el impuesto al cheque. Y sabemos, nada vuelve, ni siquiera el plan circunvalar. Sólo promesas. No espero respuestas o argumentos, como siempre quedará en la nada. Pero, ¿y los concejales? Bien gracias, tienen que defender los derechos humanos; aunque parece que quienes reclamamos y pagamos nuestros impuestos de humanos tenemos poco y derechos ninguno.



























