Hace dos años fui mamá de corazón y automáticamente me anoté para el segundo, pero en el mismo juzgado me comentaron que sería muy difícil. De casualidad me encontré con gente que accionaba como hogar sustituto y me contaron que tuvieron un niño desde recién nacido durante dos años y medio, porque el juez se había olvidado que estaba allí (obviamente abarrotados de trabajo los jueces hacen lo que pueden).Vivir en familia le permite al niño el aprendizaje de roles, pautas de socialización, un trato individualizado, el desarrollo armónico de su personalidad. El período prolongado que pasan los niños con las familias sustitutas lleva a un desgaste de los lazos vinculares con su familia natural o a una confusión de vínculos. De aquí la importancia de establecer de antemano el tiempo relativo de permanencia del niño con la familia sustituta. Los hogares de menores están llenos de niños que de tener una oportunidad, cambiarían su vida y su futuro. Porque estos chicos no pueden ser entregados a algunas de las 600 familias que estamos anotadas en Tribunales a la espera de un hijo. Estoy segura de que si esto se hiciera efectivo, muchas diríamos que sí. Señores senadores, diputados, jueces o a quién corresponda: ellos merecen un futuro mejor y a la brevedad.



























