Yo también soy uno de los que repudian a quienes con total impunidad destruyen carteles y cambian arbitrariamente nombres de calles. No sólo eso, también ocurre con monumentos históricos y estatuas de próceres. ¿Qué culpa tiene el general Roca? No podemos obviar la historia, tampoco ser tan ingenuos y mirar para el costado sin aceptar que la propia evolución humana conllevó el crecimiento y las luchas territoriales y las conquistas; acá y en cualquier parte de América, Europa, Asia, y Africa. También me parece escueto pensar que Roca se lo valora por la campaña al desierto, como dice Ana Altube en su carta. Porque la campaña al desierto no se trató de un logro, sino de una gestión que en algún momento de la historia se desarrollaría. No siempre los conquistadores pudieron avanzar evangelizando. La defensa de lo que uno cree que es propio ha iniciado guerras lamentables en todo el mundo, inclusive muchas hoy continúan como en Medio Oriente. A Roca también se lo puede valorar como el séptimo ex presidente constitucional, como general de la Nación, por haber logrado uno de los primeros proyectos de país, por fomentar y generar inmigraciones, por querer formar el primer crisol de razas, por el desarrollo del ferrocarril, el puntapié a la industria frigorífica –que también ayudó a desarrollar Rosario– y por la mejor inmigración en calidad de oficios y nivel cultural.



























