El pasado 22 de marzo leí la carta titulada "Agricultores sin memoria" y quiero decir que no estoy de acuerdo con ella, porque si bien es verdad que los precios del campo se fueron a las nubes, también es cierto que el país funciona, en gran parte, gracias a la agricultura. Por eso creo que deberíamos apoyar a los productores en su reclamo, ya que éste va mucho más allá de intereses personales. Me parece un robo el porcentaje de retenciones, el cual perjudica mayormente a los pequeños y medianos agricultores, que son los que más necesitan el apoyo del pueblo. Si no funciona el campo, no funciona el país. Y si estas políticas nefastas continúan sólo "sobrevivirán" los más poderosos, a quienes les da igual perder un camión de cereal más o menos. Opino con fundamento, porque mi padre fue víctima de esos remates que nombra el autor, y nos costó mucho salir adelante, pero aunque ya no tengamos campo, seguimos apoyando a los que sí lo tienen, porque apostamos al desarrollo del país.



























