
Hace tres años Dios me dio un hijo discapacitado, un ángel que vino a ayudarme a mí y a mi mujer. Lamentablemente tenemos que lidiar con actitudes poco humanas. Desde antes de su nacimiento pertenecíamos a la obra social Medifé, que le brindó la cobertura que necesitaba, hasta que dejamos de aportar al sindicato que tiene convenio con ellos. Quisimos seguir pagando en forma particular, pero no lo aceptaron y cortaron el servicio. La actitud de Medifé no sólo nos perjudicó moralmente sino económicamente, ya que debí seguir atendiéndolo con los especialistas que lo venían tratando. Simplemente quería hacerlo público para expresar que una empresa vinculada a la medicina no sólo debe tener entre sus objetivos recaudar dinero.
Santiago Martínez Ortiz,
DNI 23.978.991
Verónica Curletto
DNI 23.878.991




