
No podemos dejar de preocuparnos los rosarinos por el aumento de la tasa general de inmuebles (TGI). Ya el año pasado en la Zona 1 se incrementó en un 100% y en esta oportunidad sería nuevamente castigada con un aumento superior al de los barrios fuera de los bulevares. Y siempre con el criterio de que por el mismo servicio quien más tiene, más paga. Sería bueno saber quién les dijo que todos los que viven en la Zona 1 son ricos. ¿Le preguntaron al Pami cuántos jubilados tienen en esa zona? ¿Y a las facultades, cuántos estudiantes del interior alquilan en la misma? O acaso piensan quienes impulsan el aumento que en la citada zona sólo viven jubilados de privilegio, estudiantes de padres ricos y hacendados que viven de rentas. Por ahora no es así, pero con una política discriminatoria y avaricia fiscal se puede lograr, porque le va a ser difícil a un trabajador de clase media elegir vivir dentro de los bulevares, y al que con esfuerzo logró vivir en el centro le va a costar mantenerse allí, porque los gastos centrales y los impuestos lo expulsarán. Y el estudiante del interior tendrá que dejar de estudiar o hacerlo en otra ciudad por el mismo motivo. En una ciudad que crece, ¿por qué aumentar los impuestos? Se dice que en Rosario hay 500 edificios en construcción, la gran mayoría en la Zona 1, y que este año habilitarán a miles de nuevos contribuyentes, como el año pasado y al anterior. También se dice que la provincia le dará a Rosario lo que otros gobiernos retaceaban y le corresponde. Entonces, ¿para qué agobiar más a su población con mayores contribuciones?
Oscar Sciascia, DNI 5.996.182




