El jueves 5 de marzo me dirigí al Hospital Italiano, precisamente al área de ecografías. Gran desilusión y amargura me produjo ver que se estaban llevando los ecógrafos y hasta los cuadros donde figuraban todo el cuerpo médico. Hace muchos años que me atiendo en dicho hospital por mi médico clínico, el doctor Moreno, y mi ginecólogo, el doctor Daniel Castellarin. Con esta carta me dirijo al personal administrativo para preguntarles: ¿qué pasó? ¿Por qué llegaron a esta instancia? Los empleados están en todo su derecho de hacer ese asentamiento en la entrada del hospital, ya que trabajan y necesitan cobrar sus sueldos a término y tener sus leyes aportadas y tengo conocimiento de que eso no está ocurriendo hace años. Pido a quienes corresponda que se pongan una mano en el corazón y consigan solucionar este problema, tan doloroso para empleados, médicos y pacientes.



























