El gobierno debería intervenir para liberar las rutas. La gente que la corta está enojada por lo que deja de ganar, no porque el negocio haya dejado de ser rentable, ya que las últimas retenciones, acompañan el aumento de los comodities en dólares. Estos son los piquetes de la angurria, lo que pasó es que durante estos últimos cuatro años este sector tuvo ganancias desmesuradas, el perro engordó y ahora quiere morder la mano del hombre que lo salvó de la hambruna. Me pregunto qué pasaría si todos en este país imitáramos esta actitud y actuáramos de la misma manera por lo que dejamos de ganar. Porque todos quisiéramos ganar más dinero del que ganamos, sin embargo, no tomamos la actitud de esta gente. Y muchos de los que no tomamos esta actitud trabajamos y sufrimos los avatares económicos del país con mayor rigurosidad que ellos. Es mentira que esta gente fue la que levantó de nuevo a este país, ya que es casualidad la herencia de sus campos. Si estos campos hubieran estado en manos de los trabajadores, o sea de otra clase social, lo mismo hubiera ocurrido con el repunte de la economía. La única diferencia es que nosotros, la clase trabajadora, no tuvimos la oportunidad de heredar un campo. Por eso estos "cortarrutas" no son los mártires, no son las víctimas del modelo económico. Lejos de esto, fueron y siguen siendo los más beneficiados con el 3 a 1, tipo de cambio sostenido con el sacrificio de todos los trabajadores, incluyendo a los peones rurales, que siguen siendo explotados sin misericordia por la mayoría de estos "señores" que están hoy cortando las rutas, para que el alimento no llegue a las ciudades. Pero cómo voy a ir a manifestarme a favor de estas personas que están cobrando por el alquiler de sus campos $1500 por mes por hectárea, si lo que cobran por una hectárea representa lo que a un empleado le pagan por un mes de trabajo.



























