Doctor Binner: cuando muchos de los médicos, enfermeros, psicólogos y demás trabajadores de la salud santafesinos lo votamos, lo hicimos con la esperanza de un cambio profundo en las políticas de salud, confiando en su plan de gobierno y en su experiencia en la gestión. El sistema de salud provincial está devastado. La infraestructura es deficiente, obsoleta e ineficiente. Bastaría con un rápido recorrido por la guardia y los quirófanos del Hospital Provincial del Centenario, los hospitales psiquiátricos, el Hospital de Niños Zona Norte, el Hospital Provincial o varios de los centros de salud provinciales de Rosario y alrededores (muchos sin agua potable, calefacción, electricidad, tecnología apropiada y muchas otras deficiencias que la población y los trabajadores padecemos diariamente). Consulte a algún paciente (son realmente "pacientes") lo que se demora, y lo que padecen, para conseguir un turno de especialista, una atención por guardia, una cama de internación, un estudio complejo, una cirugía o un medicamento adecuado. Los que amamos nuestra profesión y creemos en la Salud Pública vivimos una realidad sumamente desfavorable, cobramos sueldos de hambre no acordes a nuestra formación y responsabilidad, absolutamente indignos, padecemos el poli empleo con extensas jornadas laborales, sacrificamos a nuestras familias y amigos trabajando de noche, fines de semana y feriados, no tenemos tiempo para estudiar y por si esto fuera poco sufrimos agresiones, denuncias y juicios de pacientes y familiares disconformes con el sistema en una sociedad cada vez más enferma. A pesar de todo, damos todo lo que tenemos y hacemos verdaderos milagros para seguir atendiendo las necesidades de nuestros pacientes con el mejor ánimo posible. Nuestro reclamo es absolutamente racional, justo, ético y urgente. Queremos trabajar dignamente en beneficio de nuestra comunidad, ser respetados como profesionales, ciudadanos, padres de familia y como seres humanos. Llegamos a este estado gracias a la inoperancia y al desinterés de nuestros gobernantes, la complicidad de gremialistas corruptos y la estupidez de muchos colegas que buscan sólo el beneficio individual. No queremos hacer paros, nos vemos obligados ante la necesidad, la indiferencia y la falta de respuesta a nuestros reclamos. Hasta ahora sólo hemos recibido de miembros de su gobierno promesas, mentiras, aprietes y amenazas de descuentos (lo mismo que del gobierno saliente). Doctor Binner, tiene que comprender lo que estamos viviendo, por favor no nos decepcione. La solución está en sus manos.




























