El 8 de mayo de 2007 una tormenta nos dejó a un vecino y a mí sin energía eléctrica en nuestras casas de La Ribera (Andino). Luego de innumerables reclamos telefónicos, personales y cartas a la EPE Andino y San Lorenzo, decidí reclamar por nota a la EPE Rosario en junio de 2007, informando esta situación. La falta de energía me dejó también sin agua, la maleza creció hasta un metro, se secó el césped y, al tomar la propiedad aspecto de abandono, fui visitado por ladrones en dos oportunidades. Hoy, febrero de 2008, a casi nueve meses de quedarme sin energía eléctrica, me siguen llegando las facturas bimestrales e intimación de pago que considero "intento de estafa", ya que ese organismo no me ha repuesto el servicio, siendo que la red eléctrica domiciliaria se encuentra a 40 metros de mi propiedad y sobre la misma vereda.



























