Recientemente América sufrió con la amenaza de confrontación bélica entre Colombia, Ecuador y Venezuela. Algo que se podría haber evitado si, como dijo nuestra presidenta, se hubiera actuado desde la legalidad. Por estas latitudes, otro conflicto enfrenta a Argentina y Uruguay. También como en el otro caso la ley quedó de lado. El anunciado corte de los pasos a Uruguay en el feriado largo es un acto completamente ilegal, tal vez más que la violación al tratado del río Uruguay por parte del gobierno uruguayo. La causa ambientalista esgrimida por los asambleístas de Gualeguaychú no justifica un acto ilegal que no perjudica a un gobierno sino al pueblo uruguayo. Greenpeace, que sabe mucho de las luchas ambientalistas, no avala esos cortes permanentes y buena parte del pueblo uruguayo tampoco estaba de acuerdo con la construcción de las papeleras. Pero la cuestión llevó a esta opción: "En contra de los cortes, a favor de las papeleras". Se legitima así la sentencia maquiavélica: “El fin justifica los medios”. Qué pasaría si las empresas de transporte perjudicadas con las mayores distancias inician un juicio contra el gobierno de Entre Ríos o si un turista argentino solicita a un juez un amparo para cruzar por Gualeguaychú. ¿Qué haría la ley argentina? ¿Qué harían los asambleístas si la Corte de La Haya falla a favor de Uruguay? Una vez más, la ilegalidad puede traer consecuencias inimaginables.
R. López
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