Desde su nacimiento los Juegos Olímpicos estuvieron relacionados con las cuestiones políticas. Esto, cabe recordarlo, pues en los últimos años se ha procurado ocultarlo de un modo u otro. En efecto, cuando por vez primera se impulsaron los Juegos Olímpicos fue como una manera de atenuar los enfrentamientos armados, las guerras. Como bien señala en sus estudios Norbert Elias, el proceso civilizatorio halla en el deporte huellas de cierta pacificación global. Ahora bien, a lo largo de la historia se ha hecho uso de los juegos olímpicos por parte de los Estados totalitarios con fines propagandísticos; recordemos la manipulación que de ellos hicieron en Alemania los nazis en la cúspide de su poder. También hubo como digna respuesta juegos olímpicos organizados en España por los republicanos y socialistas.



























