En estos días se difundieron las cifras del Producto Bruto Interno (PBI) de nuestro país en el último año. Esa cifra corresponde a la suma en pesos de todos los bienes y servicios que se produjeron durante el período medido. Tiene muchos ceros, pero si hacemos un cálculo simplón y se la divide por 40 millones de argentinos y luego por 12 meses, el resultado es que cada habitante de este suelo dispondría de 1.800 pesos por mes. Como se ve, la riqueza es abundante. Pero también sabemos que hay millones de personas viviendo en la pobreza y la indigencia, y otros millones de familias que están muy lejos de acceder a los 7.200 pesos que la estadística daría para una familia tipo. ¿Quiénes se quedan con rentas tan grandes? ¿Serán los señores del campo que defienden lo suyo cortando las rutas? ¿Serán los especuladores de las bolsas de comercio timbeando los precios? ¡Ah no, casi me equivoco, seguro que los que se quedan con todo son esos tipos que están tomando fresco en la plaza San Martín!




























