Agradecemos al director de Iapos, doctor Rubén Lozano, por habernos desafectado del sumario de investigación del 2005, que tanta prensa en su momento mereció, y por comprobar ante la Justicia que no somos responsables. Pero es necesario recalcar el daño producido por este escándalo sobre un número de agentes afectados moral y psíquicamente. Quienes durante años dedicamos nuestras vidas para con los afiliados, fuimos desprestigiados y trasladados de muy mala manera a otras oficinas. Una situación que no olvidaremos tan fácilmente, porque el maltrato padecido hirió gravemente nuestra sensibilidad. Sólo nos queda la esperanza de tener una obra social de alta jerarquía y en tal sentido confiamos plenamente en el gobernador Hermes Binner y el actual director. Enviamos a los afiliados un especial cariño las eximidas de responsabilidad.



























