El domingo 2 de marzo, en las primeras horas de la mañana, por motivos que son anecdóticos una columna que sostenía unos cables de energía y la iluminación pública terminó en el medio de la calle Cucha Cucha al 4900, en la zona sureste de la ciudad de Rosario. Llamé a Alumbrado Público y a reclamos técnicos de la EPE para que se hicieran cargo del problema. Personal de Alumbrado Público se hizo presente y retiró la luminaria. A todo esto la columna con una fase de energía de 220 voltios seguía tirada en la calle con el peligro para la vida que implica. Pasadas dos horas y media del primer llamado a la EPE, vuelvo a reiterar el reclamo y la misma señorita me responde que las cuadrillas estaban en una reparación "más importante" (creo que algo más importante que la vida no hay). Al ver que esto no se subsanaba, decidí llamar a la Guardia Urbana Municipal para que su personal acudiera con el fin de prevenir una posible fatalidad, hasta tanto la EPE pudiera retirar el cable. ¿Cómo terminó la historia? A las tres de la tarde vino la EPE, cortó el cable y se llevó la columna. El domingo Dios estuvo en la zona sur. A la GUM todavía la estoy esperando. Permítanme desde mi humilde posición de vecino de la ciudad de Rosario sugerirle al intendente que ponga a ese grupo "elite" a trabajar o lo desarme para no seguir dilapidando el dinero que recauda de los impuestos cada vez más caros que estamos obligados a pagar.



























