Autonomía, coparticipación, federalismo, son palabras sueltas pero que se relacionan con un sistema de gobierno democrático como el que parece tener la República Argentina. Sin embargo, estos mismos términos carecen de sentido cuando intentamos trasladarlos a la situación que se vislumbra con el transporte en la provincia de Santa Fe y más precisamente con el de Rosario. En vísperas de un nuevo aumento de la tarifa del transporte urbano de pasajeros, los habitantes de Rosario cuestionan y debaten si corresponde o no un incremento al importe actual. Por su parte, la clase dirigente, "hace política" gestando una pulseada con los titulares de las empresas concesionarias en pos de rever las franquicias vigentes o una merma de coches para la prestación del servicio. Lo cierto es que las partes, tanto de los usuarios como el sector empresario e inclusive las organizaciones de defensa del consumidor, deberían ejercer cierta “presión” contra el gobierno municipal, como así también contra el gobierno provincial para que reclamen ante la administración nacional lo que es justo y constitucional. En resumen, hay que dejar de estar subsidiando las arcas del transporte porteño y lograr que regresen los fondos que corresponden para el transporte local. Y así equilibrar la balanza que desde hace más de una década viene perjudicando al habitante rosarino.
Jorge Pucci.
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