La infraestructura, la carga horaria, el bajo salario, la situación social de alumnos y maestros
y la carencia de recursos para ejercer la enseñanza figuran entre las principales variables que
afectan el trabajo docente. Mostrar las condiciones en que se ejerce la docencia es un punto clave
para avanzar en un sistema de salud preventivo. Con esta idea, la Secretaría de Asuntos Sociales de
Amsafé Rosario impulsa un fuerte debate sobre qué se entiende por salud laboral. Mientras tanto, se
sabe que en pocos días el Ministerio de Educación firmará un convenio con la Universidad Nacional
de Rosario (UNR) para implementar el nuevo sistema de salud laboral, que se espera esté en pleno
funcionamiento el 1º de julio próximo.
La discusión planteada por Amsafé es oportuna ante el anuncio del Ministerio de Educación de
transformar el sistema de salud laboral que atiende a los maestros.
“Estamos definiendo la parte final del convenio que se firmará con la UNR”, señaló
el director provincial de Bienestar Docente, Leonardo Panozzo, en relación con el acuerdo que se
define con la cátedra de medicina del trabajo. Según explicó Panozzo, el convenio contempla que la
cátedra -de la Facultad de Medicina- se haga cargo de seguir las licencias médicas de los docentes
y sus familiares a cargo, a través de lo que se conocerá como Sistema de Salud del Trabajo.
Tal como anticipó, la idea de la cátedra es hacer un estudio epidemiológico, relevando las
enfermedades comunes al magisterio. En tanto que el actual sistema de Salud Laboral tendrá a su
cargo las juntas médicas, la carpeta médica, el examen psicofísico y los accidentes de trabajo.
Y aclaró que “el director de escuela no realizará ninguna tarea distinta a la que hace
ahora”. En un primer momento se había anunciado que serían quienes recibirían las
justificaciones médicas por enfermedad.
Médicos a domicilio. El nuevo modelo contempla la implementación de un
“sistema de auditoría médica domiciliaria”. “Se propone un cierto número de
visitas para una muestra”, dijo Panozzo, aunque aclaró que este sistema será el que tenga la
última palabra en la autorización de las licencias.
Panozzo advirtió que el nuevos sistema “tiene un carácter preventivo”. Con la
información recabada se espera, en una segunda etapa, desarrollar un Programa de Escuelas
Saludables y armar un Mapa de Riesgo Escolar que muestre las condiciones de trabajo que influyen en
la enseñanza y el aprendizaje.
Una vez firmado el acuerdo con la UNR, el nuevo sistema se tomará un tiempo para informar a las
escuelas sobre su funcionamiento. Todo hace prever que funcionará a pleno desde el 1º de julio
próximo.
A la hora de conocer qué situaciones enferman a los docentes, desde Amsafé Rosario aseguran que
es necesario contemplar todo lo que influye en su tarea diaria. “Cuando hablamos de salud y
trabajo nos referimos a las condiciones materiales y sociales que influyen en esta relación”,
dijo el secretario de Asuntos Sociales de la delegación Rosario de Amsafé, Daniel Couselo.
Menciona entonces los bajos salarios, los eternos problemas de infraestructura, la falta de
recursos mobiliarios y didácticos y de espacios apropiados para trabajar. Además, la situación
social que viven muchos maestros, como la falta de vivienda propia. La situación social de los
alumnos no queda al margen, tampoco el tiempo extra dedicado a la enseñanza y que no es
contabilizado en la carga horaria. “Nos parece fundamental desocultar nuestras condiciones de
trabajo”, agregó.
Nombró también el desgaste emocional (conocido como Burnout) de los maestros y la influencia en
la valoración de su tarea que perciben de la sociedad. En síntesis, destacó que la salud de
los maestros no es ajena al lugar donde ejercen su tarea. “Nos parece importante que el
gobierno haya escuchado el reclamo de años de los maestros y encare los cambios pedidos”,
dije Couselo en alusión a la creación de las direcciones de Bienestar Docente y de Infraestructura
Escolar, junto a los cambios promovidos en salud laboral.
De todas maneras, entiende que estas medidas deben apoyarse en una política de prevención.
Puntualizó entonces una serie de reclamos que incluyen, entre otros puntos, un plan de mejoramiento
de la infraestructura, recursos didácticos, la creación de cargos y horas cátedra y de equipos
profesionales para enfrentar las problemáticas sociales.
En la lista de pedidos también figuran el cumplimiento de las leyes laborales, la cobertura
total ante accidentes, la nulidad del convenio con Iapos “por no ofrecer éste cobertura total
en las prestaciones”.
Para hacer efectivos estos pedidos, consideró que es clave un sistema de salud laboral
descentralizado y la implementación de la figura de delegados de prevención por escuela.
Estudio internacional. Rosario fue una de las ciudades que participó de un estudio
internacional encabezado por la Unesco sobre “Condiciones de trabajo y salud docente”.
Se realizó entre 2004 y 2005, de manera simultánea también en Chile, Uruguay, Perú, Ecuador y
México.
Entre los numerosos aportes del trabajo se desprende que la violencia y la pobreza del entorno
social afectan el cumplimiento de los objetivos pedagógicos. También se mencionan como problemas de
salud muy frecuentes en los docentes —como consecuencia de las exigencias ergonómicas
(físicas y mentales)— los problemas en la voz, de várices, enfermedades de la columna, el
estrés y las enfermedades psíquicas.
Según analizó Daniel Couselo, las principales conclusiones de este estudio (ver infografía) se
mantienen vigentes.