¡No!, para mí es una pasión. Yo hablo de Central y lo hago con el corazón y desde el cariño que le tengo al club. Si no tengo tiempo me lo hago. Estamos permanentemente conectados con un grupo de personas y es más, a veces dejo cuestiones personales para juntarme con gente por temas referidos a Central.
No puedo creer que los directivos griten los goles de PSG para cobrar 140 mil euros. ¿Estamos desesperados por esa plata?
Es imposible no preguntarte si en todo este tiempo no te dieron ganas de volver a participar de la vida política del club.
Ya el hecho de hablar con distintas agrupaciones es participar de la vida política, pero sólo volvería a ser dirigente de Central si el club se funde o si entra en una debacle como la que estamos presumiendo, si es que los actuales dirigentes no cambian el rumbo. En ese caso sí lo haría, porque cuando las cosas están feas uno mira para todos lados y no hay nadie que le dé una mano al club. Yo ya lo viví en 2010. En aquel momento contamos con Gonzalo Belloso y la gente de Raza Canalla, más algunos independientes. Fueron los únicos que verdaderamente pusieron el hombro para sacar al club de una situación que era crítica. Después es cierto que no ascendimos el primer año y es una autocrítica que ya hice miles de veces, pero evidentemente era un camino que se debía transitar para después entregar el club como lo entregamos.
¿Cómo lo entregaron? Porque esta gestión insiste con que dejaron un club con muchísimas deudas.
Los dirigentes actuales podrán decir lo que quieran, pero ellos sobrevivieron gracias a eso. Pueden hablar de haber hecho algo en Central gracias a la plata que les dejamos nosotros, porque ellos no generaron un peso y lo poco que se generaron lo malgastaron todo, incluso los 40 millones de dólares en jugadores que les dejamos nosotros.
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Norberto Speciale fue presidente de Central entre 2010 y 2014.
Decís que participarías si el club está por fundirse. ¿Creés que Central está cerca?
Hay muchas cosas que hacen que un club entre en una debacle como en la que está Central y que no pasa pura y exclusivamente por lo económico. Muchas veces pasa por una cuestión de imagen y hoy Central no es un club creíble. Ante eso es muy difícil revertir un problema económico cuando se te terminaron las joyas de la abuela. Hoy sólo queda Jeremías (Ledesma), que tengo entendido que ya lo tienen negociado por un préstamo bajísimo. Hoy no hay credibilidad ni creatividad para sacar el club adelante.
¿Cómo se logra la credibilidad en un club?
Pagando.
¿Estás convencido de que Central no paga?
Mirá, yo no puedo ser creíble cuando estafé a 40 personas con 140 cheques rechazados, por más que haya una sola persona que tenga 10 o 20 cheques. Hacer eso no está bien, estafar no es ser dirigente. A nosotros nos costó muchísimo volver a ser creíbles porque no se le pagaba a nadie y ahora volvimos a aquella vieja época. Que Central tenga que devolver jugadores por falta de pago es una cosa de locos. ¿De qué estamos hablando? Y hoy a Central le está pasando esto. No puedo creer que estén todos los dirigentes con la camiseta del PSG, gritando un gol, para cobrar 140 mil euros. ¿Estamos desesperados por 140 mil euros?
Hay muchas cosas que hacen que un club entre en una debacle como en la que está Central
Pero para la realidad del club es plata. ¿No te parece bien que se celebre eso?
Para un club como Central esa plata no es nada. Hace unos días el club recuperó un millón de dólares porque abogados de mi gestión hicieron bien un papel por Braghieri y ahí nadie se puso contento porque el trámite venía de una gestión anterior. Gritar un gol de un equipo para cobrar esa plata es un sainete, como lo es un tesorero que venga y diga “yo de fútbol no sé nada”. Pero no se ve que tampoco entiende mucho de finanzas.
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¿A quién le dijo eso el tesorero?
A gente que fue a hablar con algunos dirigentes para pedir explicaciones por la situación. A Central hay que llevarle experiencia, porque Central no es una escuela de dirigentes y lo que hay hoy en el club es una estudiantina, donde todos quieren aprender a ser dirigentes. Quizá puedan serlo dentro de 20 años, pero hoy no están en condiciones. Yo no creo que estos dirigentes tengan en su vida privada 140 cheques rechazados. ¿Cómo vas a firmar un cheque y no lo podés cubrir? Si al club no le entró la plata para cubrirlo, ponela vos. Pero bueno, eso pasó 140 veces. Y no le echemos la culpa a la pandemia porque hay 30 millones de pesos en cheques anteriores a la pandemia, de junio del año pasado. ¿Ahí a quién le vamos a echar la culpa: al invierno, al frío, a la helada?
Central no es una escuela de dirigentes y lo que hay hoy en el club es una estudiantina
¿Pero no te parece que puede haber algo de eso también? Porque con la pandemia se frenó la economía del mundo y los clubes no son islas.
Acá parece que hay dos pandemias, una en el mundo y otra en Arroyito, que evidentemente es más grave que la del resto del mundo porque todos los clubes viven esta situación y salvo Central y otros dos clubes más tienen problemas con cheques rechazados. La pandemia es una excusa a través de la cual se esconde la ineficiencia de los actuales dirigentes. Punto. Todos tuvieron problemas con el cobro de cuotas, de sponsors, pero Central está en el podio de los clubes que tuvieron más cheques de vuelta.
¿Mientras fuiste dirigente, Central rebotó algún cheque?
Durante mi gestión emitimos más de 700 cheques y yo a nivel personal debo tener miles, pero ni en mi vida personal ni en Central, mientras yo fui presidente, jamás tuve un cheque de vuelta. Y no es hablar por hablar porque están los registros de los bancos. Cuando no estaba la plata para cubrir un cheque se conseguía, pero sin recurrir a la usura, como sí están haciendo ahora. No tenemos dirigentes serios. A esta altura de mi vida no quiero volver a ser presidente de Central, lo único que quiero es que el club salga de esta triste situación a la que esta gente nos está llevando. Esta gente siempre habló de que Central tiene que vivir con lo nuestro, pero el club, no ellos. La situación es muy difícil.
¿No sentís que la oposición se está aprovechando de una situación anormal que se vive en el mundo, que está cargando las tintas o que está haciendo política en un momento inoportuno?
No, porque no hablo de oposición, sino de alternativas para poder manejar el club de una manera distinta a como se está haciendo. El Crece siempre habló de oposición porque fueron ellos los que generaron una grieta. Esas alternativas parten de la base de algo que yo siempre dije, que es que Central puede subsistir de lo genera siempre y cuando lo que es de Central quede en Central.
¿Hablás con varias agrupaciones? ¿Formás parte de alguna? Porque hoy se te relaciona con Cultura Canalla.
Hablo con mucha gente porque siempre creí en las personas y en la unidad para poder manejar el club. A cualquier agrupación, la que quieras, Central le queda grande, por eso creo en la unidad y por eso hablo con Lavezzi, con Coqui Moretti, con Gonzalo Belloso, con la gente de Cultura, que fueron los que me acompañaron en aquel momento trabajando en las inferiores y con resultados excelentes. Hay otras agrupaciones que trabajan con estos dirigentes y creo que deben pensar lo mismo, con ellos no tendría problemas en hablar, pero yo jamás los llamaría.
Mientras fui presidente, Central jamás tuvo un cheque de vuelta
En una entrevista el Kily dijo que este podía ser un punto de quiebre, que cuerpo técnico, dirigencia y oposición debían encolumnarse y tirar para el mismo lado. ¿Eso es posible?
Es posible, pero siempre que sea gente decente y no quieran vivir de Central, como está pasando ahora. Si el objetivo es el engrandecimiento de la institución se puede, pero cuando me quiero manejar con amigos, pagando comisiones que no corresponden, se hace imposible. Lo que hay que hacer es juntar gente que piense de la misma manera.
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¿En su momento te juntaste a charlar con Di Pollina?
Sí y lo que me quedó es que lo terminé de conocer y me di cuenta de que no puede ser presidente de Central.
¿Qué es puntualmente lo que te preocupa de las inferiores?
Me preocupa el desastre que se hizo de 2014 para acá, cuando vino el señor Grossi a devastarlas, a hacer un daño histórico. Hay gente que tiene que dar explicaciones, uno de ellos es Fabio García, que fue puesto a manejar las inferiores por Broglia, Di Pollina y Cefaratti. Todos hicieron un desastre. Destrozaron el convenio con Tiro Federal después de todos los millones de dólares que entraron al club por ese convenio. En un momento se dieron cuenta de que ese dirigente le estaba errando en algo pero ¿qué hicieron? Lo mandaron a la AFA, o sea que lo premiaron. Ahora, ¿tengo que explicar por qué pienso que destrozaron las inferiores? Nombrame un jugador que sea producto de esta gestión y que tenga proyección para aportar con una venta millonaria.
Me reuní con Di Pollina, lo terminé de conocer y me di cuenta que no puede ser presidente de Central
¿Es el punto que más te preocupa?
Cómo no me va a preocupar lo de inferiores, si invirtieron no sé cuánta plata en un cartel en el Cruce Alberdi, donde se iba a instalar el nuevo semillero de Central. Fue para la campaña y hasta yo me lo creí porque me puse contento, pero pasaron dos años y el cartel sigue ahí. Esa gente no hizo nada por las divisiones inferiores, que es el activo del club.
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Para Speciale, Central va camino a una decable si es que los dirigentes no cambian el rumbo.
Francisco Guillén / La Capital
¿Creés que a las divisiones inferiores no se les da la importancia necesaria?
Te doy un ejemplo, en 2014 en Inglaterra se jugó la Copa Nike y ahí estuvieron los chicos de Central, con Potepán como entrenador. ¿Sabés qué es lo que pasa hoy?, mandamos jugadores a Villa Dálmine. Antes era otro el vuelo, otra jerarquía, lo que intentábamos dar a las inferiores, no como ahora que se intentan crear acuerdos con clubes de Bolivia, Ecuador o Colombia.
¿Ahora con Galloni creés que la cosa se puede encaminar?
Hoy Galloni es el salvador de las inferiores, pero durante cuatro o cinco años lo tuvieron castigado en San José, en zona sur. No pongo en tela de juicio la capacidad de Galloni, lo que sí pongo en tela de juicio es la capacidad de estos dirigentes para que Galloni pueda hacer los cambios que considere necesarios.