Martes 09 de Mayo de 2017

"No hay que pedir disculpas por el accionar policial, las pedimos cuando nos equivocamos"

Marcelo Villanúa aseguró que el procedimiento realizado ayer fue la respuesta a la presencia de "un hombre armado". Se refirió a una intervención teatral que recreaba el crimen de Jonatan Herrera.

El jefe de la Policía de Rosario, Marcelo Villanúa, avaló hoy el accionar de los efectivos de la Policía Motorizada que ayer por la tarde concurrieron al Museo de la Memoria, donde se realizaba una intervención teatral que recreaba el crimen de Jonatan Herrera, al señalar hoy que "no hay que pedir disculpas, disculpas pedimos cuando nos equivocamos y los efectivos no lo hicieron, por eso avalo lo que realizaron, había un hombre armado".
En declaraciones a La Capital, Villanúa contó que "el sistema del 911 recibió una llama de una mujer que aseguraba haber visto en el Museo de la Memoria a una persona armada y se comisionó a las fuerza más cercana disponible, que eran efectivos de la Motorizada".
"El personal actuó de acuerdo al protocolo y por eso avalo el procedimiento. Y no hay que pedir disculpas, disculpas pedimos cuando nos equivocamos".
"Al ingresar -amplió el jefe policial- se encontraron con que se estaba realizando una teatralización o una puesta en escena referida a Jonatan Herrera y de hecho había alguien, que resultó ser un actor, con una pistola de plástico, o de utilería. Pero el personal acudió y cumplió con su tarea, no hubo excesos. Estamos hablando de un hombre armado".
Consultado sobre si había habido excesos por parte del personal policial, tal cual señaló hoy la directora del Museo, Viviana Nardoni, Villanúa dijo que "no, en absoluto. Insisto con que habíamos recibido una denuncia de que había un hombre armado. No hacemos una evaluación subjetiva de la situación, se acude ante la denuncia y el personal demoró apenas 4 minutos en llegar. Y tampoco fue intempestiva la entrada, como se indicó".
El jefe de la Policía de Rosario indicó luego que "deberían haber avisado de una teatralización donde alguien iba a esgrimir un arma de fuego, aunque fuera de juguete o utilería. Pero el personal actuó de acuerdo al protocolo y por eso avalo el procedimiento. Y no hay que pedir disculpas, disculpas pedimos cuando nos equivocamos. Porque esto no fue un capricho ni una ocurrencia".

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