Turismo

Rastros de culturas antiguas en las montañas

Un bello y sinuoso camino de cornisa conduce a los viajeros desde el gran Valle de Catamarca.

Domingo 09 de Septiembre de 2018

Un bello y sinuoso camino de cornisa conduce a los viajeros desde el gran Valle de Catamarca hacia un antiquísimo lugar sagrado, en cuyas paredes las figuras de jaguares y cóndores, de serpientes, chamanes y guerreros desafían el paso de los siglos.

En el actual territorio de la provincia de Catamarca, en el Norte argentino, habitó un pueblo que logró desarrollar una compleja organización socio-cultural y cuyas manifestaciones representan el momento culminante del arte precolombino de la región: la Cultura Aguada.

Famosos por su alfarería pintada, pulida y grabada, por la metalurgia del bronce y el oro, la pintura y la escultura en piedra, los Aguada vivieron -y dejaron su imborrable impronta- entre los años 600 y 900 d.C.

En las montañas de Catamarca se conservan aún antiguos sitios rituales, en cuyas paredes y techos de piedra se despliegan figuras fascinantes. Uno de ellos es La Tunita, ubicado en la ladera oriental de la Sierra de Ancasti y rodeado de una abundante vegetación de cebiles, quebrachos, yuchanes y cactáceas.

Partiendo desde San Fernando del Valle de Catamarca, capital provincial, para llegar a La Tunita es necesario realizar uno de los trayectos más impactantes de la zona: la Cuesta del Portezuelo. Una vez atravesada se llega a La Tunita, en el departamento de Ancasti. A través de la montaña se abre el camino que conduce al lugar sagrado, conformado por enormes rocas en las que el trabajo de la erosión delineó galerías, cuevas y aleros. Y, plasmadas sobre las piedras de las distintas cuevas, figuras preciosamente delineadas: jaguares, cóndores, serpientes, guardas, chamanes y guerreros.. www.viviargentina.tur.ar

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});