La mayoría de las micro, pequeñas y medianas empresas de la Argentina mejoró sus niveles de actividad tras la apertura de las restricciones por la pandemia, y seis de cada diez logró superar los rangos de 2019. Este escenario que les permite al 90% de ellas avizorar buenas perspectivas para 2022 y planear un crecimiento de la inversión, aunque no tanto del empleo.
Así se desprende del último informe trimestral elaborado por la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme)realizado entre el 1º y el 13 de diciembre de este año, entre un universo de empresas entre las que predominan las del sector industrial y el resto pertenece a comercio y servicios, y en menor medida al sector agropecuario. Además, los empresarios participantes son en su mayoría emprendedores, profesionales, mipymes y pymes de pequeño tamaño (de 0 hasta 50 empleados); un menor porcentaje (25%) lo constituyen empresas de más de 100 empleados.
“El proceso de recuperación tras el levantamiento de la mayoría de las restricciones por la pandemia de Covid-19 es heterogéneo y gradual y la industria continúa siendo un importante factor de tracción”, indicó el relevamiento de Apyme.
El 48,9% de las empresas consultadas indicó que mejoró el nivel de actividad de este trimestre comparado con el anterior, mientras que el 40,7% se mantuvo igual, lo que muestra una clara señal de sostenimiento y crecimiento. En cambio, un 10,4% manifestó que la actividad cayó. De este modo “la mejora en el nivel de actividad fue del 2,7% respecto trimestre anterior”, apuntó el relevamiento.
Por otra parte, esta performance no sólo es estacional, sino que se consolida ya que el relevamiento mostró un claro crecimiento de la actividad respecto de la prepandemia. “La suba en el consumo disparó la productividad del entramado mipyme reflejado en valores cercanos al 60% de crecimiento respecto del 2019”, indicó el informe. Sumado el 22,9% que mantuvo sus niveles de actividad, totalizan un 80,4% las empresas que trabajan a valores iguales o mejores que en ese lapso. Sólo un 19,6% expresó estar peor que en ese año.
En función de esta situación, las empresas consultadas por Apyme prevén en su mayoría buenas perspectivas para el primer trimestre de 2022. De hecho, casi un 90% considera que mejorará o se mantendrá igual el escenario futuro. El 45,2% ven con optimismo el inicio del año próximo y 43% considera que mantendrán los niveles de actividad y sólo el 11,8% planteó que estará peor. Aunque las perspectivas son alentadoras, cayó 1,7% el número de las empresas que cree que su actividad mejorará comparado con el trimestre anterior.
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“Prevalecen las empresas que han superado tanto la crisis de la pandemia como la crisis recesiva de 2018-2019, pero es importante el porcentaje que aún no registran una recuperación”, indicó el relevamiento al señalar, además que “no obstante son buenas las expectativas para 2022”.
Por otro lado, apunta que existe un correlato entre el crecimiento de la actividad y el de las inversiones, pero disminuyó la contratación de nuevos empleados, “lo cual indica que es fundamental apuntalar el apoyo a la generación de empleo registrado”, indicó el informe.
En términos de inversión, y en comparación con el tercer trimestre del año, creció un 4,8% la cantidad de empresarios que tiene decidido invertir en el mediano plazo, casi un 50% de los consultados.
Esa recuperación quedó reflejada en el uso de la capacidad instalada. Un 43,1% trabaja por encima del 50% de su capacidad de producción y 35% admite estar produciendo al máximo de sus posibilidades.
En cambio, las proyecciones de creación de empleo van a contramano de los niveles de actividad, fundamentalmente en el sector mipyme. El 33,9% de los empresarios prevé incorporar personal, un valor que cae 5,2% en comparación con el anterior trimestre.
Este universo de empresas valora el apoyo del Estado, instrumentado a través de programas de asistencia a pymes. Así lo manifestó el 96,4% de los empresarios. Entre ellos, un 57,1% pudo acceder a alguno de estas herramientas; un 31,3% accedió a financiamiento; 20,8% obtuvo el Repro; un 15,3% mencionó los beneficios impositivos y 2,1% recibió apoyo para exportar. Otros programas utilizados se refieren mayormente a la capacitación y la transformación tecnológica.
Además, la mayoría (57,1%) señaló que pudo acceder con su empresa a algunos de estos beneficios oficiales, mientras que el resto no lo logró.