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Se confirmó el cierre de Ar-Zinc: 400 empleados quedan sin trabajo

La decisión de la patronal se conoció ayer, en el marco de una audiencia en el Ministerio de Trabajo de la Nación. La empresa aduce pérdidas desde hace años y estaba parada desde noviembre pasado.

Viernes 26 de Febrero de 2016

El anuncio fue rotundo: la química Ar-Zinc de Fray Luis Beltrán cerró definitivamente sus puertas y más de 400 familias perdieron su sustento. La confirmación se dio ayer por la tarde en el marco de una audiencia en el Ministerio de Trabajo de la Nación, donde el grupo empresario Glencore comunicó su decisión de "no inyectar más capital" en la planta ubicada sobre la ruta 11, única fabricante en el planeta de ácido sulfúrico y zinc electrolítico, junto a otras dos fábricas en Brasil y España. La empresa estaba parada desde noviembre pasado, cuando se averió un horno fundamental para la producción y cuya reparación era muy onerosa, según aduce la patronal.

"La empresa notificó el cierre definitivo de manera fehaciente, pagará el ciento por ciento de lo que corresponde en concepto de indemnizaciones y también cubrirá un año de subsidios por desempleo. También pidió unos días más para ampliar el tiempo de ofrecimiento de retiros voluntarios para los trabajadores que no habían aceptado hasta el momento esta propuesta y que quieran hacer uso de esa opción", explicó a La Capital el secretario general del Sindicato de Trabajadores Químicos y Petroquímicos de Fray Luis Beltrán, Daniel Santillán.

El dirigente explicó que, de los empleados que se desempeñaban fuera de convenio, "casi un 90 por ciento adhirió a los retiros, es decir, entre 70 y 80 trabajadores. Del resto de los 320 compañeros que estaban efectivos ya se había ido alrededor de un 70 por ciento, por lo que quedaban unos 70 que quieren seguir trabajando. Mañana (por hoy) a las 10 tenemos una asamblea en la puerta de la fábrica donde daremos a conocer todo esto. No sé qué decidirán, lo verán económicamente y personalmente cada uno de ellos".

Sin alternativas. En ese sentido, Santillán consideró que esa masa de obreros que no se retiraron "lamentablemente dentro de la fábrica ya no tienen ninguna alternativa porque ésta cerró y no hay manera de que arranque con 70 personas, es imposible porque el horno está parado y hay tareas específicas, como la de los calderistas, electricistas y mecánicos que ya se fueron y que si no tienen la preparación adquirida durante años no se puede poner la planta en funcionamiento".

Sobre el destino de las instalaciones, los gerentes de Ar-Zinc "no dijeron nada", acotó el gremialista, que recordó que "hasta la semana pasada existía la posibilidad de poner la planta en marcha, siempre y cuando ellos decidieran arreglar el horno. Por entonces no nos poníamos de acuerdo en lo económico en cuanto a cobro determinado de una suspensión que duraría entre 30 y 60, mientras se hicieran las reparaciones. Pero ellos (por la patronal) dicen que económicamente no les sirve nada de todo eso y que, como hace 3 años que vienen con pérdidas, decidieron ‘no inyectar más capital' y cerrar".

"Terrible". "Para nosotros este conflicto es terrible por los 400 empleados que quedan sin trabajo, de los cuales muchos son de Fray Luis Beltrán, y con lo que representa para la economía no sólo personal de cada uno de ellos sino de la población: significa un parate porque Ar-Zinc es la única empresa grande que tributa en el municipio. Su aporte nos representa un ingreso de 480 mil pesos por mes, que se traducen en la cuarta parte de los sueldos", señaló a este diario la intendenta Liliana Canut, quien hizo gestiones ante el Ministerio de Trabajo provincial y ante el gobernador Miguel Lifschitz para intentar hallar una solución al problema.

Desde el lunes, y ante la incertidumbre sobre su destino laboral en medio de rumores de cierre, los trabajadores de la fábrica montaron un acampe frente a la planta y cortaron la ruta 11 durante algunas horas a la mañana. Ayer Canut se hizo presente en el piquete y manifestó su apoyo a los empleados. "Deben saber que no están solos. Hay que ponerse en el lugar de cada uno, hay quienes tienen más de 20 años de antigüedad en la empresa y que no quieren la indemnización sino trabajar hasta jubilarse", advirtió la intendenta.

La funcionaria beltranense fue convocada y confirmó que participará esta mañana de la asamblea, y comentó que los empleados municipales podrán asistir, sin obligación, de 10 a 11 a la reunión para saber lo que está pasando que —reiteró— es terrible".

Ar-Zinc SA (ex Sulfacid) inició sus actividades en mayo de 1950 como productora de ácido sulfúrico y en 1963 inauguró su planta de fabricación de zinc electrolítico. Desde julio de 2005, se incorporó totalmente al Grupo Glencore Internacional AG, una compañía privada cuya casa central funciona en Baar, Suiza.

La explicación de la empresa

En un comunicado recibido al cierre de esta edición, Ar-Zinc anunció que decidió finalizar su actividad industrial "como consecuencia de una evaluación detallada de las operaciones de su planta productora de zinc luego de sufrir la rotura del horno principal en noviembre de 2015 y de haber entrado en un procedimiento de crisis en diciembre pasado.

El análisis "fue iniciado como resultado de las dificultades financieras que afronta la compañía, originadas en las condiciones económicas negativas que sufre desde hace cinco años y la reciente imposibilidad técnica de mantener el horno principal en operaciones. El nivel de pérdidas que se ha producido en los últimos años se debe al incremento sostenido de los costos provocados por la inflación y a la disminución de sus ingresos, afectados por la baja en los precios de los metales. Sumado a esto, la reducida capacidad de producción de la planta —una de las más pequeñas del mundo en su rubro— no brinda soluciones alternativas que permitan revertir su situación", reza el texto enviado a esta redacción.

Ante este escenario, "Ar-Zinc entró en el procedimiento de crisis previsto por la legislación argentina. Durante ese período la compañía ha estado en permanente contacto con los trabajadores, con representantes del sindicato y con las autoridades locales, provinciales y nacionales. Las tratativas se enfocaron en la inviabilidad de mantener las operaciones de la planta en el contexto de las dificultades económicas y técnicas actuales".

"Pese a la situación financiera, Ar-Zinc mantuvo los salarios del personal hasta la fecha, aún cuando la planta no estaba en funcionamiento desde noviembre de 2015. En línea con el apoyo brindado a los trabajadores y alcanzada esta instancia en la que se agotaron las posibles alternativas viables, la compañía ha ofrecido un programa de retiros voluntarios y mantiene el diálogo con los trabajadores", remató la empresa y aclaró que "el 76 por ciento de los trabajadores (dentro y fuera de convenio) se acogieron al retiro voluntario".

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