El viernes 12 de marzo pasado el abogado penalista Ariel González Zeballos recibió varios llamados a su teléfono celular. Eran de una persona que sostuvo con insistencia querer contratarlo para un caso en el que estaba involucrado. El letrado le respondió que el lunes lo esperaría en su estudio, pero su interlocutor pidió que fuera al otro día, que era urgente. Y lo citó en una estación de servicios ubicada en la zona norte de la ciudad. Cuando el profesional arribó a bordo de su auto al lugar pactado a las 20 del sábado 13 de marzo, al menos cuatro hombres aparecieron en dos motos y lo acribillaron a balazos. Tras pasar por el quirófano, el abogado permaneció en terapia intensiva en coma inducido y logró salvar su vida. En el marco de la pesquisa por ese trágico hecho, ayer la fiscal Marisol Fabbro ordenó una serie de allanamientos que llevaron adelante agentes de la Agencia de Investigación Criminal (AIC). Como resultado de los mismos fueron demoradas cinco personas pero solo una de ellas será llevada a audiencia imputativa como autor material de aquel episodio.




























