Un chico de 18 años que estuvo en el tiroteo ocurrido el domingo en una plaza céntrica de Villa Gobernador Gálvez, en el que murieron dos jóvenes, se presentó en una comisaría de esa ciudad, donde quedó detenido. Fuentes policiales señalaron que el muchacho iba en la moto desde la que partieron los disparos que iniciaron el ataque. En el enfrentamiento un tercer muchacho ajeno a la disputa recibió dos balazos mientras comía en un carrito de comidas rápidas del lugar.
Franco E., de 18 años, el lunes a la noche, llegó a la comisaría 29ª acompañado del padre y quedó detenido. Ayer a la mañana fue indagado en el juzgado de Instrucción Nº12, a cargo de Mónica Lamperti.
Acto de locura. El cruce de disparos se desató a las 6.45 del domingo en la plaza A la Madre, ubicada en el cruce de las avenidas San Martín y Juan Domingo Perón de Villa Gobernador Gálvez, en un horario en que muchos jóvenes salen de boliches de la zona y van a comer habitualmente a los carritos de la plaza. Eso hacían entre seis y diez personas apostadas en los locales "El 22" y "Mister Gato". Algunos clientes estaban sentados en la vereda.
En ese momentó llegó una moto Honda Tornado, de color rojo, con dos ocupantes que comenzaron a disparar desde atrás de un auto a los clientes. Entre los agredidos, algunos sacaron armas y repelieron el ataque con disparos. De ese grupo fue herido Sebastián Cantero, de 25 años, quien recibió una bala en el pecho. Lo subieron a un auto, pero murió mientras lo llevaban al hospital Gamen de esa ciudad. También resultó herido en un tobillo y un glúteo Leonel C., un joven de 22 años ajeno al enfrentamiento. Este muchacho quedó internado en ese mismo centro asistencial, pero su vida no corre peligro.
El segundo chico. La segunda víctima fatal del incidente fue Joel Alejandro Velázquez, que había ingresado con una herida de bala en la ingle al hospital Provincial de Rosario. El chico, de 19 años y sin antecedentes penales, vivía en el barrio Molino Blanco, en la calle Caupolicán al 3300, en la zona sur de la ciudad. Debió ser operado a raíz de las lesiones internas que le causó el proyectil y estaba en gravísimo estado en la sala de terapia intensiva. Su vida se apagó el domingo a las 22.30. Según una primera versión, sería uno de los motociclistas que iniciaron el ataque.
El comisario Marcelo Caplan, jefe de la comisaría 29ª —con jurisdicción en la plaza donde ocurrió el hecho—, señaló que se esperaban los resultados de pericias balísticas y dermotest para precisarlo. Según indicó no estaba claro aún con qué calibre fue herido el muchacho. En el lugar del hecho se secuestraron balas de calibre 11.45 y 9 milímetros que son armas de guerra.
Mercado de motos. El jefe policial señaló que existían distintas hipótesis sobre los motivos que originaron la balacera. Una de las teorías, según contó un allegado al caso, está vinculada con el mercado ilegal de motos robadas. Los efectivos buscan a dos sospechosos del grupo agredido inicialmente que hasta anoche permanecían prófugos. Los dos jóvenes que todavía no fueron localizados estaban con Cantero cuando se desató la balacera y viven en el barrio Soldado Aguirre, de Villa Gobernador Gálvez.
La investigación fue derivada a la Brigada de Homicidios por orden de la jueza Mónica Lamperti.
La ciudad de Villa Gobernador Gálvez ostenta este año la mayortasa de homicidio de la provincia. Todo el departamento Rosario se acercará a 21 homicidios cada 100 mil habitantes en 2013. Hasta ahora en la ciudad vecina hay a la fecha 33 asesinatos en lo que va del año en una ciudad que tiene 79 mil habitantes.
“Los niños están familiarizados con la droga”
El cura párroco de la Iglesia San Enrique, Aníbal Barreiro, dijo que es preocupante ver como para los chicos que viven en los barrios carecientes de Villa Gobernador Gálvez el narcotráfico forma parte del paisaje cotidiano de sus vidas y enfatizó: “Es angustiante como los niños están familiarizados con la droga”.
En declaraciones a FM Solidaria de esa ciudad, el sacerdote contó que los chicos hablan del “papelito plateado de la droga como hablaran de envoltorios de caramelos” y que no sólo saben dónde se vende sino quién y cómo lo hace y lo cuentan con la más absoluta naturalidad.
“A veces asusta el presente de los jóvenes, pero la sociedad nueva, una sociedad sin violencia depende del compromiso de las autoridades, pero también del compromiso de cada uno de nosotros; debemos transmitirles: valores y amor”, aseguró el sacerdote que lleva adelante un intenso trabajo social en la ciudad.
Una pintura cruda. Reflexionó también sobre la violencia que azota a su ciudad con altos guarismos en este año: “Desde mi lugar tenemos en los barrios un trabajo con los jóvenes que tienen la necesidad de que les presentemos un futuro con esperanza, hoy los jóvenes ven armas en la casa, en el barrio, escuchan disparos como si fueran cohetes. Presentarles un futuro distinto es responsabilidad de los adultos”.
Barreiro confesó en su diálogo radial encontrarse “muy preocupado y triste” por la escalada de violencia que vive en Villa Gobernador Gálvez y que tiene relación en parte con el crecimiento que ha tenido en los últimos años el narcotráfico.
El papelito. “Los chicos te hablan del papelito plateado de la droga como si hablarán de papelitos de caramelos, te dicen en tal o cual lugar están vendiendo, ó ahí vienen a buscar droga. A nosotros esto nos escandaliza, no digo que vivan en una burbuja, pero no es normal que los niños estén tan familiarizados con la droga”, concluyó el cura que es pastor de la parroquia católica que está ubicada en Mosconi al 1500.