Blomberg es la calle que, paralela a las vías del ferrocarril entre la colectora de la avenida de Circunvalación y Grandoli, marca el límite oeste de los monoblocks del barrio Rucci. Una calle plagada de garajes precarios y pasillos que conectan ese viejo complejo edilicio con Nuevo Alberdi. Una calle que a la altura del 2600 se transformó en los últimos siete días en escenario de una serie de ataques a balazos. Tres o cuatro, según con quien se hable, aunque sólo fueron denunciados dos y el blanco es una humilde vivienda que recibió dos lluvias de proyectiles. Por el momento no hubo heridos, aunque sí impactos en las fachadas de algunas propiedades. Muy en voz baja los vecinos mencionan el apodo de "Colita", un pesado tira tiros de la zona norte como el autor o ideólogo de los hechos.
Los vecinos de barrio Rucci se mueven cautelosos cuando hablan con extraños respecto a las balaceras en Blomberg al 2600. Pero esos diálogos llevan a ordenar las piezas de un rompecabezas de violencia callejera repetida hasta el hartazgo. "Acá nunca sabés si son cortes de los motores de las motos, cuetes o balazos. Pero que se escuchan detonaciones, se escuchan y cada uno sabe por qué le balean la casa", explicó sintéticamente uno de los residentes de la zona. "La última vez (el lunes a la tarde) pasaron tirando a las 16. Esto es una locura. Y decí que la gente recién se está animando a salir después de la cuarentena. En tiempos normales ya tendríamos muertos y heridos", agregó otra mujer afincada en la zona.
Pero aún en la mesura, el apodo que salta es el de "Colita", un veterano pistolero que supo ser cercano a la banda de "Los Romero", hace muchos años, y que estaría alineado a las huestes de Marcelo "Coto" Medrano, un nombre recurrente en los partes de las disputas ocurridas en el norte de la ciudad y que, entre otros, le costaron la vida a Joel Maximiliano Mansilla la noche del 21 de mayo pasado en Vieytes y Luzuriaga, territorio de "Los Romero" donde quedaron 52 vainas servidas en la escena criminal.
La mención de "Colita" podría significar el eslabón que conecte los escenarios de balaceras en el barrio Municipal de Nuevo Alberdi, corazón de "Los Romero", con los ataques que se sucedieron desde el 1º de junio sobre calle Blomberg al 2600.
Allí, en la vereda de los pares, la calle está tapizada por precarias cocheras, humildes viviendas y pasillos que la conectan con Nuevo Alberdi. Entre los monoblocks se levanta un playón deportivo de 340 metros cuadrados rugido del Presupuesto Participativo 2013 y bautizado por los vecinos con el nombre de Maximiliano Infante, un joven asesinado de un disparo cuando repartía tarjetas magnéticas para el transporte en Fisherton junto a su padre, el 11 de enero de 2002.
Los vecinos hablan de cuatro o cinco balaceras que se produjeron desde el 1º de junio. Pero sólo dos fueron denunciadas. El blanco es la casa de Jésica, de 37 años, cuya propiedad sufrió una docena de impactos el lunes 1º pasadas las 20.30 cuando dos hombres en una moto negra de 150 centímetros cúbicos pasaron y dispararon. Entonces se recogieron más de 30 vainas servidas y los vecinos aseguraron que "no escucharon nada".
¿Qué pasó ahí? Fuentes cercanas a la investigación, en manos de la Fiscalía con Imputados No Individualizados (NN) y la Agencia de Delitos Complejos y Criminalidad Organizada, la dueña de casa (que vive ahí con su pareja y cinco hijos) habría recibido una advertencia por parte de "Colita" para que dejara la casa. Ante la negativa de la mujer, el mencionado y un secuaz llegaron la noche en cuestión en una moto con dos pistolas, una 9 milímetros y otra 45, y dispararon a mansalva unos tresinta proyectiles sin lesionar ni herir a nadie. Ese mismo lugar volvió a quedar en medio de la escena anteayer cuando pasadas las 15.30 una Honda Tornado con dos ocupantes pasó por la cuadra puesta bajo la lupa y disparó varias veces sin hacer banco aparentemente en nada ni nadie. Por el momento no hay detenidos.