Policiales

Le imputaron cinco crímenes "cometidos para causar dolor a su ex pareja"

Facundo Solís, el penitenciario que mató a su ex concubina y a cuatro familiares de ésta en Santa Fe, quedó con prisión preventiva

Martes 02 de Enero de 2018

Facundo Solís, el penitenciario de 33 años acusado de masacrar el pasado 29 de diciembre a cinco miembros de la familia de su ex pareja en Santa Fe, fue imputado como autor de un femicidio, cuatro femicidios vinculados y una tentativa de femicidio vinculado. Los cargos fueron formulados por la fiscal de Violencia de Género, Familiar y Sexual Mariela Jiménez, y sus pares de Homicidios Gonzalo Iglesias y Cristina Ferraro.

En la audiencia imputativa celebrada anteayer, los fiscales enmarcaron la acción de Solís "en un contexto cultural propio del patriarcado" y consideraron que los cuatro homicidios de los familiares de su ex fueron cometidos con el propósito de causarle dolor a ella, por lo que propusieron que fueran considerados como "femicidios vinculados". En ese marco, la jueza Sandra Valenti dispuso que quedara detenido con prisión preventiva por el plazo de ley.

Secuencia

Los fiscales atribuyeron a Solís una sangrienta secuencia de crímenes ocurrida minutos después de las 14 del pasado viernes 29 de diciembre en tres viviendas ubicadas en Monseñor Zazpe al 4100 de la capital provincial y en una vereda de esa cuadra.

En primer lugar, según la acusación, el imputado ingresó a la vivienda que había compartido con su ex pareja, Mariela Clarisa Noguera. Allí atacó a tiros a la hija de su ex, Aylén Tamara Soto, y al novio de ésta, Yoel Airaldi. "Atacó a ambos con disparos de arma de fuego y los mató con el propósito de causar un sufrimiento a la mujer que había sido su pareja", aseguraron los fiscales.

Momentos después, continuaron los acusadores, en la puerta de la casa el penitenciario mató a su ex pareja de dos tiros en la cabeza. "Se trató de una agresión hecha en un contexto de violencia de género, en una clara situación de subordinación de quien fuera su pareja, basado en una relación desigual de poder caracterizada por el empleo de violencia tanto física como psicológica en episodios previos y reiterados", argumentaron los funcionarios del Ministerio Público de la Acusación (MPA).

En la secuencia descripta quedaban dos ataques. Primero el acusado ingresó a una vivienda contigua donde le disparó en la cabeza a quien había sido su suegra, Generosa del Carmen Loseco. Por último fue a otra vivienda ubicada a escasos metros, donde le disparó a su ex cuñada, Sonia Isabel Noguera, y al hijo de ésta, de 17 años. "Primero le disparó al adolescente, con indiferencia sobre si provocaba su muerte o si no lo conseguía; de hecho, le impactó un disparo en el brazo y no logró quitarle la vida. Luego le disparó a la madre del joven, a quien sí mató", concluyeron.

Vinculados

Antes de solicitar la prisión preventiva de Solís, los fiscales formalizaron las distintas imputaciones contra Solís. Por el crimen de su ex pareja le imputaron el delito de homicidio calificado por el uso de arma de fuego y agravado por el vínculo y por ser perpetrado por un hombre contra una mujer mediando violencia de género.

En cuanto a los otros cuatro asesinatos, los fiscales endilgaron al penitenciario la figura de femicidios vinculados: se trata de homicidios calificados por el uso de arma de fuego y agravados por ser cometidos "con el propósito de causar sufrimiento a una persona con la cual se ha mantenido una relación de pareja".

En ese sentido, la última imputación por las heridas al chico de 17 años, también familiar de su ex, fue calificada como un femicidio vinculado en grado de tentativa.

Al fundamentar sus pedidos y posturas, los fiscales refirieron entre las evidencias el testimonio aportado por un amigo de la ex pareja de Solís. "Es un remisero a quien Mariela llamó para que la buscara en inmediaciones de Amenábar y 3 de Febrero porque, según le había dicho la mujer, el imputado la había llamado a ella expresándole que ya había matado a su hija, al novio de ésta y que seguiría haciéndolo con otros integrantes de la familia. Este testimonio confirma las claras intenciones del imputado de producir un daño en la mujer que había sido su pareja", consideraron los fiscales.

Asimismo, los acusadores también remarcaron como "evidente" que la conducta de Solís "se enmarca en un contexto cultural propio del patriarcado en el que la víctima estaba subordinada y en una relación de poder desigual", sostuvieron en la audiencia.

vecindario. Los cinco casos ocurrieron en Monseñor Zazpe al 4100.

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