Estanislao Repetto, el joven de 20 años que en septiembre de 2009 mató a su
hermano y a un vecino en barrio Alberdi, será declarado inimputable en un juicio abreviado. Así lo
acordaron la fiscal que interviene en la causa y los defensores del muchacho, quienes el próximo
lunes celebrarán una audiencia para cerrar el caso. La medida significa que el muchacho no asumirá
responsabilidad penal porque, según varios dictámenes psiquiátricos, no era capaz de comprender sus
actos cuando cometió el doble crimen. Luego, un juez de Sentencia deberá fijarle una medida de
seguridad.
Las partes que intervienen en la causa ya firmaron un documento en el que
acordaron que el joven sea declarado inimputable. Esto quiere decir que no deberá responder
penalmente por los homicidios porque actuó bajo un trastorno psicótico. En el mismo escrito
resolvieron solicitar la aplicación de una medida de seguridad, que establecerá la continuidad y
las condiciones en que seguirá su tratamiento médico.
El acuerdo fue establecido entre la fiscal Adriana Camporini, dos abogados
particulares que representan al muchacho y una familiar que interviene como curadora. El expediente
ya fue remitido al juzgado de Sentencia Nº 3, a cargo de Luis Giraudo, donde el lunes próximo las
partes volverán a encontrarse en una audiencia para celebrar el juicio abreviado.
El procedimiento debe realizarse en esa instancia (y no en la instrucción)
porque es el juez de Sentencia quien dispone las medidas de seguridad. Técnicamente el joven sigue
detenido hasta tanto el magistrado o un juez de Ejecución Penal dispongan lo contrario. En este
momento Repetto continúa internado y bajo tratamiento en el neuropsiquiátrico Agudo Avila.
Los estudios psicológicos practicados al joven determinaron que no fue capaz de
comprender sus actos cuando cometió el doble homicidio porque sufrió una "psicosis delirante
aguda". Así lo estableció una junta médica en salud mental integrada por dos psicólogos, un
psiquiatra legista y un abogado, con la participación de un psicólogo de parte a pedido de la
familia Repetto.
Loca madrugada. El doble crimen ocurrió la madrugada del 10 de septiembre de
2009. A la 1 de ese día el joven escapó del instituto Philippe Pinel, de Oroño y Zeballos, donde
había sido internado para un tratamiento psiquiátrico por depresión. El muchacho caminó descalzo
hasta su casa de Marull 272. Allí se dio una ducha y al salir del baño mató a cuchilladas a su
hermano Nicolás, de 22 años.
Luego se subió a su Ford Ka e irrumpió violentamente con el auto en la casa de
su vecino Sabas Kontides, de 87 años. El hombre no podía dormir y se había asomado a la calle al
escuchar los gritos. Repetto se cruzó con él y lo asesinó a golpes. Luego atacó a la hija del
hombre, Viviana, de 41, quien sufrió un severo traumatismo de cráneo por el que aún se recupera
lentamente.
Fuera de sí, Lalo volvió a su casa y se encontró con su madre, Viviana María
Bearzotti, quien había llegado a buscarlo. El joven también la atacó a ella: la mordió en el rostro
y comenzó a comprimirle el cuello con sus manos, pero la mujer fue puesta a salvo por la llegada de
la policía.
En la última medida dispuesta en el caso antes del acuerdo entre las partes, el
juez de Instrucción Alfredo Ivaldi Artacho (quien interviene en suplencia) rechazó un pedido de los
familiares del joven para que fuera trasladado a una clínica privada. Se opuso porque en ese lugar
no podía contar con custodia policial.