Policiales

Investigan nuevas pistas en el crimen de un ciudadano chino frente a un súper

Los investigadores del crimen del ciudadano chino asesinado a balazos el martes en el barrio porteño de Balvanera intentaban ayer aclarar su relación con el supermercado en el cual lo mataron e investigaban la pista de unas pastillas de éxtasis halladas en su morral. Si bien fuentes policiales habían revelado en principio que la víctima era el dueño del comercio, voceros judiciales aclararon ayer que todavía no establecieron ese vínculo, luego de que se presentara otra persona y manifestara ser el propietario.

Viernes 02 de Febrero de 2018

Los investigadores del crimen del ciudadano chino asesinado a balazos el martes en el barrio porteño de Balvanera intentaban ayer aclarar su relación con el supermercado en el cual lo mataron e investigaban la pista de unas pastillas de éxtasis halladas en su morral. Si bien fuentes policiales habían revelado en principio que la víctima era el dueño del comercio, voceros judiciales aclararon ayer que todavía no establecieron ese vínculo, luego de que se presentara otra persona y manifestara ser el propietario.

Ayer se supo que la víctima se llamaba Yunen Li y tenía 33 años. Pudo ser identificado luego de que una hermana se presentara en una dependencia policial y en la morgue judicial. Li vivía en la Argentina desde hace 14 años y estaba domiciliado en el barrio porteño de Barracas.

Entre las primeras medidas ordenadas en el marco de la investigación se hicieron allanamientos a raíz de lo que la víctima llevaba en el morral: "una importante suma de dinero y unas pastillas en envoltorios de nailon que tienen toda la apariencia de ser éxtasis y serán analizadas en laboratorio", reveló un pesquisa. Y agregó que entre los objetos hallados también había "varios chips y celulares en desuso y llaves de un auto que está a nombre de quien se presentó como el verdadero dueño del supermercado, que no es la víctima".

Según revelaron fuentes cercanas a la pesquisa, el supuesto dueño del súper, llamado Chen, dijo a los primeros policías que intervinieron en el hecho que Li era un ocasional cliente que a veces se acercaba también para "piropear" a las cajeras del local. Pero otros testigos declararon que trabajaba en el súper e incluso solían verlo en la caja, por lo que no descartan que los responsables del comercio pueden estar mintiendo para encubrir a alguien o por temor.

Los empleados del supermercado dijeron que las cámaras de vigilancia del local no funcionaban ni grababan, pero igualmente se pidió el secuestro de todos los CPU del local. "Por ahora no descartamos ninguna hipótesis. Puede ser un ajuste de la mafia china, como se pensó al inicio, o puede ser otra cosa vinculada a esas pastillas o a otro tema", dijo un pesquisa.

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