Las balaceras contra viviendas es uno de los problemas más graves que padecen los vecinos de los barrios de Rosario. Por una multiplicidad de motivos, la modalidad delictiva se extendió a lo largo y a lo ancho de la ciudad. Más allá de los altos niveles de violencia de los pistoleros, la Justicia califica como abuso de armas, salvo haya víctimas fatales.
En su mayoría se trata de contratos sicarios, que cometen jóvenes fuertemente armados, que en el mundo del hampa se conocen como “tiratiros”, que abren fuego contra casas y departamentos, sin que les importe el daño que puedan causar, con un absoluto desprecio por la vida de los habitantes de las viviendas que son blanco de los disparos.
Pueden hacerlo empujados por la sed de venganza, un ajuste de cuentas o simplemente porque quieren que la vivienda sea desocupada para apropiarse de ella y, en la mayoría de los casos, usarlas como centro de operaciones de actividades ilegales y, en el caso de los narcotraficantes, como búnkers de venta de drogas.
Durante el fin de semana se denunciaron dos ataques a balazos que dejaron como saldo herido, daños materiales y sumieron a los vecinos de los domicilios que fueron blanco de los atentados en el miedo y la desesperación. Los casos fueron denunciados a la Central de Emergencias 911 y tuvieron rápida respuesta policial.
El episodio más grave se registró a metros de donde el viernes pasado asesinaron a un hombre, en González del Solar al 1300 bis. Pasadas las 20, efectuaron varias detonaciones de arma de fuego contra varias casas y una pick-up. Fue una balacera intensa perpetrada por sujetos que, tras disparar, escaparon a bordo de un rodado. Actúa la Sub Comisaría 21º.
Entretanto, en Pasaje 529 al 400, una mujer de 48 años, denunció en la comisaría 15ª que el un hombre apodado “Cocodrilo” junto a dos cómplices realizaron un ataque a balazos contra su casa. La balacera, según contó la víctima, fue motivada por una disputa con su hijo, quien se encuentra cumpliendo una condena en la cárcel de Piñero.
Disparos en la noche
En Gutemberg al 2800 un hombre de 39 años fue blanco de varios disparos de arma de fuego. Si bien no fue alcanzado por las balas -los rastros del material balístico quedaron en el lugar, recibió un fuerte golpe en la cabeza que lo desmayó y demandó su atención médica en Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca).
En Estrada al 600, dos asaltantes que se desplazaban en moto, abordaron a un joven de 31 años a quien bajo amenaza de muerte le robaron el celular. La víctima se resistió y logró emprender la fuga a pie. En ese momento los motochorros le efectuaron un disparo que no dio en el blanco. La víctima del intento de robo resultó ilesa.
Por último. en Calfucura y Unión un joven de 22 años resultó herido por un disparo de arma de fuego. Según la versión oficial, dos hermanos habrían efectuado los disparos y se encuentran prófugos. Según los testigos, pasaron en una camioneta y tras amenazar de muerte a la víctima abrieron fuego y lo hirieron. Tras recibir atención médica, quedó fuera de peligro en su casa.