La Plata.— Un chico de 12 años que estaba desaparecido desde el 9 de junio fue encontrado muerto y su cadáver en avanzado estado de descomposición, en un terreno de la localidad de Ingeniero Allan, en el partido bonaerense de Florencio Varela.

La Plata.— Un chico de 12 años que estaba desaparecido desde el 9 de junio fue encontrado muerto y su cadáver en avanzado estado de descomposición, en un terreno de la localidad de Ingeniero Allan, en el partido bonaerense de Florencio Varela.
De acuerdo al resultado preliminar de la autopsia conocido ayer, el menor —sólo idntificado como Luciano— tenía signos de haber sido abusado sexualmente y estrangulado. En ese marco, los pesquisas apuntan sus miradas al círculo familiar de la víctima.
El cuerpo fue encontrado por unos chicos que jugaban en un terreno de la firma Alpargatas, en el barrio La Carolina, lindante con vías del ferrocarril, en Ingeniero Allan.
Los chicos vieron una pierna, se asustaron y fueron hasta el destacamento de bomberos de la zona para denunciar el hecho. Entonces, la policía acudió al lugar y encontró el cadáver del nene en avanzado estado de descomposición, oculto entre pastizales y arbustos. El cuerpo estaba vestido, llevaba colgada una gomera y signos de haber sido atacado por alimañas.
En principio, los investigadores determinaron que la muerte dataría de entre cinco y seis días antes del hallazgo y sospechan que el fallecimiento se produjo en un lugar distinto al predio en el que fue encontrado, ubicado a unas 25 cuadras de su vivienda.
El caso recayó en la fiscal Nuria Gutiérrez, que dispuso que el cuerpo sea sometido a una autopsia en la morgue de Ezpeleta, donde ayer se conocieron los resultados preliminares.
Según fuentes policiales, el chico había desaparecido de su casa el 9 de junio pasado, pero, como solía escaparse con frecuencia de la vivienda, sus padres (un changarín de 59 años y una mujer de 30) no realizaron la denuncia hasta varias horas después. Una fuente indicó que una hipótesis de la pesquisa se orienta a los familiares cercanos del chico.



Por Martín Stoianovich

