Francisco tiene 9 años, va a la escuela 825 de Casiano Casas y lleva el baile en la sangre. "Le encanta bailar reggaeton y estar en TikTok", dice su mamá. Pero por estas horas el nene no hace nada de lo que le gusta porque está peleando por su vida en el Hospital de Niños de Zona Norte, después de haber sido alcanzado por cuatro balazos en la noche del miércoles en la zona de Cavia y Gallardo donde en un ataque sicario fueron asesinados dos jóvenes y resultaron heridos otras dos personas, entre ellas el nene.
Francisco tiene un tiro en la cintura, uno en la pierna, otro en el tobillo y el cuarto en la rodilla. Está en coma inducido y este jueves por la tarde fue intervenido quirúrgicamente por una hemorragia que tenía en la zona de la cintura.
"Está bien, por suerte. Hoy (por este jueves) tuve una evolución muy importante, porque perdía mucha sangre por una herida que tenía en la cintura, pero lo operaron y salió bien. Y ahora hay que esperar la evolución. Siento que va a salir adelante", resaltó Daniela, la mamá del chiquito, quien en todo momento agradeció el apoyo y el acompañamiento de la gente y las cadenas de oración que se armaron para rezar por él.
"Lo que le pasa a Fran es algo que no se lo desearía a nadie, soy mamá y tengo tres hijos", destacó la madre, quien contó que en el momento en que el chiquito fue alcanzado por las balas ella venía unos metros más adelante con su hija de 5 años y el nene venía unos metros más atrás en bicicleta. Habían salido a comprar supremas para la cena.
"Cuando veníamos caminando aparece una moto y empieza a tirar a la gente que estaba ahí, y o único que atiné en ese momento fue a tirarme al piso y cubrir a mi hija", argumentó Daniela, quien enseguida agregó que por un rato perdió de vista a Francisco. "No lo vi más, lo empecé a buscar y en un momento escucho que él me dice «mami, mami, me dieron un tiro». Entonces suelto a la nena y empiezo a correr hacia donde estaba él", sentenció la madre sin poder contener la amargura por el momento vivido.
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Enseguida la mamá continuó con el relato de la situación. "El estaba consciente. Cuando llegó a dónde estaba él, veo que tenía un tiro en la zona de la cintura y me puse a llorar de la desesperación. Y encima él me decía: «mami no llores que tengo un solo tiro». El me tranquilizaba a mí, porque yo estaba muy asustada, nerviosa y empapada de sangre. Encima lo agarro a él para levantarlo, me resbalo y me caigo. Y un vecino, muy amable, nos cargó en su auto y nos llevó al hospital".
La mamá contó que el nene está dormido, anestesiado, para que no haga ningún pequeño esfuerzo porque no puedo moverse.
Daniela, que además de Francisco y su hermanita de 5 años, es mamá de un nene de 12 años, destacó que antes el barrio estaba tranquilo, pero que ahora no se puede salir tranquilo ni a comprar algo, porque "no sabes con que te vas a encontrar en la calle".
"Francisco es un chico muy bueno, muy educado, lo conoce todo el barrio", lo describió la mamá, quien avisó que este viernes va a haber una marcha frente a la escuela por la inseguridad que hay en el barrio.
"No se lo deseo a nadie, no sé porque le tocó a él", puntualizó, al tiempo que señaló que en esa zona todo los días hay chicos jugando en la calle y andando en bicicleta. "A mitad de cuadra hay una escuelita y está llena de chicos y no puede ser que pase gente en moto y comiencen a disparar", destacó.
Por lo pronto, Daniela ya sabe que va a hacer el momento en que Francisco se despierte: "Lo voy a abrazar y decirlo que lo amo".