La amenaza contra Ángel Di María y su familia conmocionó a la ciudad y recorrió el mundo entero. Este miércoles por la tarde, en un operativo conjunto de varias fuerzas, fueron detenidas por el hecho dos personas, una hombre de 35 años y una mujer de 23.
Tras conocerse los detalles de la detención, el fiscal Pablo Socca, a cargo de la investigación, brindó precisiones sobre los procedimientos y descartó una posible "guerra entre hinchadas". Esa hipótesis la había deslizado la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich.
"En mi opinión, entiendo que esto no tiene que ver con algo vinculado con el folclore del fútbol. No veo que lo haya hecho un hincha de Newell’s enojado por la posibilidad de que Di María pueda venir a jugar a Central. Por los medios elegidos y la repercusión que sabían que iba a tener, tiene que ir por otro lado", aseguró Socca en conferencia de prensa.
Tras conocerse la amenaza, la funcionaria de Milei había asegurado que las intimidaciones al campeón de la selección argentina "tenía que ver con una guerra de hinchadas después de que (el jugador) dijo que volvería a jugar a Rosario Central". Sin embargo, esa posibilidad fue descartada en primera instancia por el fiscal.
La noticia volvió a poner a la Rosario en la agenda mediática nacional: un mensaje anónimo envuelto en papel de naylon negro que un auto gris Renault Megane tiró en el ingreso del barrio privado de Funes donde el futbolista tiene un chalet.
Ilusiones con la llegada de Di María
La amenaza contra Di María fue proferida en momentos en que su regreso a la ciudad para retirarse en Central es más que una ilusión, especialmente teniendo en cuenta que a mediados de año el futbolista termina su contrato con el Benfica de Lisboa y él ha admitido su deseo de volver a vestir la camiseta del club de Arroyito.
“Es un sueño poder volver y lo sostengo, pero ahora estoy tranquilo. ÚItimamente estuve viendo lo que estuvo pasando en Rosario y eso influye, nos afecta y nos choca, porque tengo a mis viejos y mis hermanas ahí”, dijo hace unos días a ESPN desde la concentración de la selección argentina en Estados Unidos, donde fue a jugar una serie de amistosos.
Las detenciones
La Policía Federal (PFA) detuvo la madrugada de este miércoles a Pablo Ezequiel A., principal sospechoso de ser el responsable de las amenazas y disparos ocurridos frente al Country Funes Hills Miraflores, donde residen familiares del futbolista Ángel Di María. Junto a él fue apresada una mujer. Se estima que son las dos personas que circulaban en el Renault Megane gris que fue encontrado la madrugada de este miércoles en zona sudoeste.
La detención estuvo a cargo de la División Unidad Operativa Rosario, de la Federal, en colaboración con la policía de Santa Fe, bajo la supervisión del Ministerio de Seguridad de la Nación y de la provincia de Santa Fe. El fiscal provincial Pablo Socca los llevará a audiencia imputativa.
Los sospechosos fueron detenidos cuando salían de su casa llevando un bolso. En dicho bolso se encontraron 135 gramos de cocaína, la cual fue incautada, por lo que quedó bajo investigación del fiscal federal Arzubi Calvo por la presunta infracción a la ley 23.737 relacionada con la venta de estupefacientes. Arzubi Calvo los estaba investigando por venta de drogas. A partir de las investigaciones realizadas por el fiscal, se obtuvieron conversaciones del acusado con una mujer identificada como "Tamara", donde se revela que sería el responsable de las amenazas y disparos de arma de fuego contra la residencia de la familia de Di María en Funes.
La nota con una amenaza contra familiares del futbolista Angel Di María que viven en el barrio cerrado Funes Hills Miraflores fue arrojada la madrugada de este lunes desde un Renault Megane gris. El escrito es una suerte de advertencia para que le digan al jugador que no vuelva a Rosario porque en ese caso le matarían a un familiar.
Según la información preliminar, basada en gran parte en registros de cámaras de vigilancia de la Municipalidad de Funes y un comunicado del jefe de Seguridad del barrio privado, antes de que los ocupantes del vehículo huyeran a gran velocidad se escucharon cuatro detonaciones sobre las cuales no hubo más precisiones porque en el lugar no se hallaron vainas servidas ni impactos de bala. Al parecer el mismo vehículo fue captado en una estación de servicio Puma ubicada sobre la ruta 9, en Funes, donde sus empleados encontraron un casquillo de bala.
Finalmente, efectivos del Comando Radioeléctrico hallaron este miércoles a la madrugada el auto supuestamente involucrado en las intimidaciones contra familiares del crack de la selección argentina y el Benfica Ángel Di María.