Policiales

Condenaron a 22 años de prisión a una pareja por un brutal homicidio

La pena fue para Carolina Gordillo y Gonzalo Guzmán, culpables de la muerte de Fabricio Fernández, ocurrida en Tablada en 2016.

Sábado 30 de Noviembre de 2019

Carolina Gordillo y su pareja, Gonzalo "Peloncho" Guzmán, fueron condenados a 22 años de prisión al ser hallados culpables del asesinato a sangre fría de Fabricio Nahuel Fernández, ocurrido la tarde del 9 de abril de 2016 en Garibaldi al 200 del barrio Tablada. La pareja fue sentenciada por homicidio agravado por el uso de arma de fuego y portación ilegítima de arma de guerra.

Fabricio Fernández tenía 17 años, iba a la Escuela de Enseñanza Media Luis María Drago y era arquero de la 6ª división del Club Sarmiento. El día en cuestión, Gordillo circulaba en un auto cuando vio a Fabricio, se bajó y lo increpó acusándolo de ser un tira tiros. A pesar de que el chico les dijo que estaban equivocados, que él no era a quien buscaban, "Peloncho" llegó por detrás y le disparó con una pistola calibre 380. Guzmán disparó dos veces y Gordillo cinco. Esos siete impactos terminaron con la vida de Fernández.

Fabricio vivía con sus padres, su abuela y sus dos hermanos en una casa de pasillo de Garibaldi al 200. Era el hijo del medio. El 9 de abril de 2016 estaba a las puertas de un gran momento. El entrenador de la 1ª división del Club Sarmiento lo había convocado para debutar en la primera local. Esa tarde le pidió permiso a su padre para cruzar a la vereda de enfrente a jugar a las bolitas a la casa de su amigo Lautaro.

En paralelo, Carolina Gordillo circulaba en un Renault Sandero bordó y al ver a los pibes jugando en la vereda detuvo su marcha y se bajó del auto con una pistola calibre 380 en la mano. Fue directamente contra Fabricio.

"Yo soy el Fabri"

El pibe estaba agachado y de espaldas. "Así que vos sos al que le gusta tirar tiros", lo increpó Gordillo. "No, esperá, estás confundida. Yo no tiro tiros. Yo soy el Fabri", contestó el chico mientras se sacaba la gorrita. "Yo soy el Fabri", repitió antes de sentir sobre su cuerpo dos plomos disparados por la mujer. Cayó sobre la tierra y entonces apareció Guzmán, quien salió de un pasillo de la cuadra, con un revólver calibre 380 en su mano. "Así que lo encontraste", le dijo a su pareja. Y empezó a disparar contra Fabricio. Fueron al menos cinco disparos contra el joven desvanecido en el piso. Los atacantes escaparon en el auto en el que estaban la madre de "Peloncho" y dos nenas. Herido en el tórax y el brazo derecho, Fabricio fue trasladado primero al Hospital Roque Sáenz Peña y luego al Heca, donde murió a las 21.45 por una hemorragia masiva.

"Era un chico excelente. No tenía problemas con nadie. Era especial conmigo. Yo lo llevaba y lo buscaba en la escuela, lo llevaba al médico y a él le daba vergüenza. Con una criatura así no te podés confundir nunca", declaró el padre del pibe en el inicio del juicio. "Nunca pensé que iba a ver a mi hijo en ese estado. No se lo deseo a nadie. Era como cuando a uno le pegan una piña en el estómago. No le salían las palabras. Yo le preguntaba: «Fabri, ¿qué pasa hijo?» Y le empezó a salir sangre por la boca. Fue terrible para mí porque no le encontraba explicación a nada. Pedía ayuda, lo abrazaba, no tenía fuerzas para levantarlo porque era más pesado que yo", recordó Fernández padre, llorando como un niño. "El día que sepulté a mi hijo lo decidí. Todos los días iba al cementerio y de ahí arrancaba a investigar", contó el hombre para graficar su decisión de ser parte activa de la pesquisa.

Escuchas y pericias

Tras una investigación que incluyó escuchas telefónicas y pericias informáticas, Gordillo, de 31 años, fue detenida en mayo de 2017 cuando fue a la Maternidad Martin a realizarce un control por embarazo. A la primera jornada del juicio el pasado miércoles 20 de noviembre llegó con su pequeña hija en brazos.

A comienzos de junio de 2017 fue arrestado "Peloncho", de 32 años, luego de allanamientos realizados en Grandoli al 3800 y Ayacucho al 4100 en los que se incautaron ocho celulares y se abrió una causa federal por el secuestro de drogas.

A lo largo del juicio quedó expuesto que Fabricio era ajeno a cualquier conflicto y que los atacantes lo mataron por error. Tras el asesinato la familia de Fabricio debió abandonar el barrio y reiniciar su vida en otro barrio debido a las amenazas recibidas tras el crimen.

En su alegato inicial, la fiscal Marisol Fabbro asistida por el Equipo de Litigación de la Fiscalía Regional, pidió 20 y 25 años de prisión para Gordillo y Guzmán como coautores de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y portación ilegítima de arma de guerra. Los abogados querellantes del Centro de Asistencia Judicial (CAJ), Valentín Hereñú y Jorge Haurigot, pidieron dos años más de pena para Gordillo, es decir 22 años, y al igual que la fiscal solicitaron 25 años para Guzmán más la declaración de reincidencia por una condena previa.

Ayer los jueces José Luis Suárez, Juan Carlos Curto y Rafael Coria leyeron el veredicto condenatorio.

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