Balacera en parque Oeste: escenas de terror en un club donde casi cien chicos jugaban al fútbol
Un tiroteo dejó a tres personas heridas a metros del Club Infantiles Rosarinos, de Rouillón y Riobamba. Tras los fogonazos, tanto nenes como adultos salieron corriendo en busca de refugio
15 de agosto 2023 · 10:00hs
La balacera ocurrida ayer a la tarde en la zona de Rouillón y pasaje Ancuña, a metros del parque Oeste, generó una situación de temor y angustia en un club de barrio ubicado a escasos metros, donde cerca de un centenar de niños practicaban fútbol. El feroz tiroteo, que dejó como saldo tres personas heridas de gravedad, generó pánico en el predio, lo que hizo que mientras dos hombres armados huian del lugar, chicos y adultos salieran corriendo en busca de refugio contra las balas.
El intento de homicidio, que tuvo como víctimas a tres hombres de entre 28 y 32 años, tuvo fuerte impacto en el Club Infantiles Rosarinos, ubicado en Roullión y Riobamba. Alberto, papá de uno de los chicos que practicaba fútbol, contó que se escucharon entre diez y doce disparos, y que tras esos estruendos quienes se encontraban en la institución corrieron a refugiarse en un galpón para estar a salvo de las balas. En diálogo con LT8 y La Capital dio algunas precisiones sobre lo ocurrido.
“Eran las siete y media. Nuestros hijos practicaban fútbol y de golpe empezó un tiroteo terrible. Se veían los fogonazos. Los que dispararon las armas comenzaron a correr y ahí se produjo el desbande de los chicos. Además del temor que sentimos, fue muy triste ver salir a los niños por los agujeros del tejido perimetral. Este es un club humilde. Los chicos se aferraban a sus padres y agarraban como podían la ropa”, recordó Alberto.
El testigo contó que el club tiene un galpón que hace las veces de depósito y también de salón de actos. Ese fue el lugar al que todos corrieron en busca de resguardo. “Nos metimos todos ahí, tratamos de contener a los pibes, en ese momento habrá habido unos cien chicos de categorías 2012 a 2018. Lo más atemorizante fue que antes de poder ingresar ahí, alcanzamos a ver a los tipos que dispararon. Eran al menos dos, los vimos con las armas en las manos, calculo que serían (pistolas) 9 milímetros. Fueron momentos muy terribles, con mucha angustia. Me fui a casa casi llorando”.
Alberto remarcó que la balacera sorprendió a la comunidad del club en una hora de mucha circulación de gente. Había alrededor de cien chicos, de entre cinco y diez años, repartidos por sectores dentro de la cancha. También había gente adulta, en su mayoría padres que venían a buscar a sus hijos porque el tiroteo se desencadenó cuando estaba por terminar uno de los turnos.
El hombre contó que Infantiles Rosarinos es un clásico club de barrio afiliado a la Asociación de Futbol Infantil de Rosario “que hace bien las cosas con los chicos. Muchos son vecinos del Fonavi de Parque Oeste. Doy fe que se lucha a pulmón para que los pibes vayan a hacer deporte. Una vez le pregunté al presidente por qué no cobraba una cuota para gastos de mantenimiento, y me respondió que una vez lo hicieron y que la gente dejó de mandar a sus chicos porque no podían afrontar ese gasto. Así que ahora no se cobra nada”.