"Más allá de un colega, perdimos a un amigo". Así se refirió el cónsul general de Italia, Martín Brook, a su par de Chile, Fernando Labra Hidalgo, el primer fallecido por coronavirus en Rosario. El diplomático peninsular hizo una semblanza sobre el referente trasandino a quien calificó como un "gran profesional, refinado y conocedor a fondo de la política internacional y la diplomacia latinoamericana y europea". De hecho, sostuvo que se desempeñó muchos años en Bruselas (Bélgica).
Al continuar recordándolo habló sobre el representante chileno como una persona "sumamente agradable y querido, un hombre con muchos intereses y sentido del humor, casado con una artista plástica" y a quien se lo podía encontrar a menudo recorriendo el museo de bellas artes Juan B. Castagnino "observando una de las mejores colecciones del país", dijo Brook.
La muerte de Labra Hidalgo causó el miércoles un profundo dolor en el Cuerpo Consular de Rosario que envió ese día un comunicado expresando "las más sentidas condolencias".
En tanto Brook señaló en "Una tarde perfecta", de LT8, que cada uno de los integrantes del conjunto de diplomáticos se encontraba en su casa, en cuarentena, cuando días pasado se publicó en su grupo de WhatsApp que el cónsul estaba enfermo y lo habían internado. Luego fue la vicepresidenta de la colectividad chilena la que avisó que había pocas esperanzas. "Desde ese momento, muy dolidos, empezamos a rezar para que se salvara, hasta que supimos del fallecimiento", indicó Brook.
"Era una persona muy buena", marcó para luego cerrar con un consejo: "Esta primera muerte en Rosario nos explica que la pandemia está entre nosotros, que hay que cuidarse y permanecer en casa. Fernando era una persona muy conocida en la ciudad, por las autoridades municipales y el gobernador. Su caso nos toca íntimamente. Si hoy estuviera nos recomendaría que no salgamos".