La Copa Santa Fe ya es pasado para Newell's. Es otra edición en la que fue eliminado demasiado pronto. No sacó provecho del empate que se trajo de Santa Fe una semana atrás y ayer perdió con Unión en el Coloso por los cuartos de final. Por la envergadura de la competencia, por lo que representa, la derrota en sí es posible de digerir. La preocupación, en cambio, pasa por el flojo desempeño individual y colectivo. El equipo de De Felippe decepcionó en todos los aspectos del juego. Ni siquiera tuvo capacidad de reacción para revertir el gol tempranero del tatengue. El presente genera intriga y las mismas declaraciones del entrenador son una señal de alerta. Si el futuro no se presagia sombrío después de lo que se vio ayer se debe a varias cuestiones a tener en cuenta: Luis Leal volverá una vez que se recupere del esguince de tobillo, se espera la llegada de refuerzos y todavía quedan tres semanas de preparación. Pero de lo que no quedan dudas y es por demás de evidente es que a esta altura se está lejos de lo que mínimamente se esperaba.


























