El sufrimiento es el ladero incondicional de Atlético del Rosario en esta temporada. Eso volvió a ponerse de manifiesto ayer. Y otra vez fueron sus altibajos, los mismos que lo dejaron afuera de la pelea por el título del torneo de la Urba, los que hicieron que esa sensación vuelva a salir detrás de las bambalinas e irrumpa en escena. Pero esta vez corrió con mejor suerte. No terminó pagando con la derrota su intermitencia en el juego. La moneda cayó para su lado. Simplemente por eso logró cosechar una victoria importante desde lo anímico, pero que vuelve a dejar en evidencia que debe mejorar varios aspectos del juego. Fue por un apretado 20 a 17 (4-1) frente a Buenos Aires tras un partido chato, en el marco de la 5ª fecha de la zona Reubicación.




























