Diego Maradona reapareció anoche en la escena pública con un partido de showbol que Argentina y Brasil empataron 9-9, en el Luna Park, escenario que el astro eligió para tomar distancia de la dirigencia de Boca Juniors.

Diego Maradona reapareció anoche en la escena pública con un partido de showbol que Argentina y Brasil empataron 9-9, en el Luna Park, escenario que el astro eligió para tomar distancia de la dirigencia de Boca Juniors.
Maradona ratificó en el Luna Park la vigencia de su poder de convocatoria: seis mil personas
poblaron las gradas del estadio para observar una variante de fútbol sala que, más allá de su
atractivo, ofrece un costado grotesco para los antecedentes de las figuras que participaron del
encuentro.
La aparición pública de Diego fue, sin embargo, el motor de algunas noticias de impacto para
el ambiente deportivo: criticó la designación de Carlos Ischia como entrenador de Boca y anunció
que abandonará su cargo de asesor deportivo del club xeneize.
La multitud que se acercó al Luna Park no observó nada semejante a los espectáculos de
jerarquía que forjaron la historia del estadio. Pero se retiró satisfecha de haber sido testigo de
una nueva aparición del astro, rodeado de futbolistas que también muestran cierta respetable
prosapia.
Maradona salió a la cancha acompañado por Sergio Goycochea, Fernando Gamboa, Diego Soñora,
Alejandro Mancuso, Matías Almeyda y José 'Turu' Flores. Después ingresaron Héctor Almandoz, Juan
José Borrelli -la figura de la noche-, Gabriel Amato y Alberto Carranza.
El seleccionado brasileño utilizó, en forma sucesiva, a Aldair, Ailton, Djalminha, Carlos
Alexandre, Raimundo, Mauro Geraldo, Ronaldo, Paulo Sergio, Armelindo, Carlos César, Valber Roel y
Carlos Alberto.
Argentina dominó en el primer tiempo (Maradona marcó un golazo) y Brasil se hizo dueño de la
pelota en el segundo. El seleccionado albiceleste ganaba 7-3, pero Brasil reaccionó y alcanzó una
igualdad 9-9 en el minuto final. Borrelli convirtió cuatro goles; Flores, tres, Maradona, uno y
Amato, otro.
La multitud festejó las intervenciones de Maradona y entonó los cánticos tradicionales contra
Brasil. No siempre el público siguió con atención el espectáculo. El reparto de souvenirs de los
auspiciantes o la aparición de personajes formados en el mundillo de la televisión (participantes
de Gran Hermano y otros programas de la misma factura) completaron el marco de un acontecimiento
variopinto y singular. (Télam)


