Ovación

La lesión del Kily: un susto que no pasó a mayores

Sábado 26 de Enero de 2008

Fue sólo un susto pero se temió lo peor. Es que la reacción que tuvo Chistián González al momento de lesionarse ayudó a pensar que se trataba de algo más grave que una fuerte contractura en el aductor derecho. Se habían jugados apenas 12 minutos del amistoso ante Godoy Cruz cuando el Kily trabó una pelota con un rival y se quedó tendido en el césped agarrándose la pierna derecha. Luego se levantó y salió disparado con un rayo y con una calentura de novela hacia otra de las canchas del predio de Cadetes. Se sentó en un banco con la mirada pegada al piso. Se notó que la procesión fue por dentro hasta que recibió la atención del doctor Carlos Lancelotti y el kinesiólogo Fernando Castro. Recién ahí se tranquilizó y caminó con dificultad hasta el borde de la cancha para someterse a una rigurosa sesión de elongación. Los fantasmas de un desgarro ya habían desaparecido y entonces el volante recuperó su mejor ánimo.
  “Es una contractura en el aductor derecho. Le inyectamos un antiinflamatorio por el dolor pero estimo que la semana que viene se volverá a entrenar con el plantel. Cuando se produjo la lesión todos nos asustamos un poco porque el Kily se tomaba mucho la pierna y además salió caminando hacia cualquier lado. Estaba muy fastidioso. Pero cuando lo palpé me di cuenta de que era sólo una contractura. Es una dolencia totalmente diferente a la que sufrió Arzuaga”, informó con claridad Lancelotti.
  Ya con menos revoluciones, el propio Kily explicó en detalle la jugada en la que se lesionó: “Quiero sacar la pelota y me quedo con la rodilla derecha clavada en el piso. Hago una gran apertura y siento un dolor intenso en toda la pierna hasta la cintura. Me asusté mucho, pensé que me había desgarrado. Me quería morir porque me perdía casi un mes. Pero cuando Lancelotti me revisó, me tranquilicé. Con el correr de los minutos se me pasó el dolor. Me puse tan nervioso que salí disparado hacia cualquier lado. Es que no podía creer que justo me lesionaba en el último día luego de realizar una buena pretemporada. Creo que si había algo abierto en la cancha salía y encaraba para la ruta”, contó, consciente de que ya todo había pasado.
  Luego, el Kily aprovechó el final de la pretemporada para realizar una suerte de balance del rendimiento en los amistosos.
“Me voy conforme. Quiero aclarar que a mí no me importan los resultados de los amistosos. A la pretemporada se viene a buscar funcionamiento y lo conseguimos. Cada vez estoy más convencido de que nos vamos a salvar del descenso”, auguró.

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