Central

Esta vez padeció a través de los penales

Central cayó en el Gigante ante Belgrano 4-2 desde los 12 pasos, tras el 1 a 1 en los 90 minutos

Lunes 14 de Enero de 2019

Cayeron pocas cosas positivas de la zaranda. Central está en pleno proceso de pretemporada. La hoja de ruta marca que la mente está puesta en lo que vendrá. Pero anoche mostró poquito frente a Belgrano. Y eso atenta contra la esperanza por más que se haya tratado de un simple amistoso. El resultado, en estos casos, es lo de menos para todo el cuerpo técnico. Sin embargo, hay factores que no pueden pasarse por alto porque son indicadores a futuro. Los auriazules lograron el 1 a 1 en tiempo de descuento. Fue demasiado premio. Luego bajaron a la realidad cuando mordieron el polvo en los penales. El pirata estuvo más preciso y se llevó la copa fruto del 4 a 2. El Patón Bauza se llevó tarea para realizar en la semana.

   La estantería táctica y estratégica canalla se desmoronó de entrada. A los cinco minutos se encontró con un penal en contra. Marcelo Ortiz derribó a Matías Suárez y Silvio Trucco no dudó en señalar la pena máxima, que Juan Brunetta capitalizó sin piedad.

   El dueño de casa quedó como grogui. Intentó hace pie pero no enganchaba la sintonía para hacer funcionar la máquina. Y el pirata, que mostraba el sello de especulador y pasivo, se activó en un flash y casi llegó al segundo de no haber sido porque Suárez falló primero y luego Ledesma apareció con manos salvadoras.

   La primera llegada de Central llegó con un flaco tiro libre del debutante Barrera, que mostró un repertorio interesante. Luego Pachi Carrizo alcanzó a meter un cabezazo tan defectuoso como débil. No había caso. Quizá el argumento de la endeble puesta en escena era como consecuencia de la pretemporada, que se hacía sentir desde lo físico en el medio del juego. Aunque para muchos era una prolongación de lo que fue el equipo en la pasada campaña.

   Central plantó una línea de cuatro en el fondo donde los laterales Gonzalo Bettini y Alfonso Parot escalaron poco. A eso hay que sumarle que Matías Caruzzo y Marcelo Ortiz arrancaron torcidos. El medio también tuvo sus baches.

   El doble cinco conjugado por Fabián Rinaudo y Néstor Ortigoza fue intermitente. Fito trató de moverse por delante de los dos zagueros, pero le costó meterse en sincronización. Mientas que el Gordo jugó hasta que le dio el lugar a Coscia más adelantado de lo que mostró todo el semestre pasado. Intentó asociarse siempre con Barrera, quien se mostró participativo hasta cuando la pelota estaba en el área auriazul.

   Federico Carrizo mostró apenas un poquito más de ritmo por izquierda que Andrés Lioi por derecha. Sin embargo, no en vano ambos fueron reemplazados en el inicio del complemento por Diego Becker y Jonás Aguirre, respectivamente. En tanto, Herrera fue una especie de llanero solitario. Aunque analizando el cuadro de situación fue una encarnación de Don Quijote de la Mancha, ya que lidió contra molinos de viento en cada momento. El campeón de la Copa Argentina tenía una noche torcida ante un Belgrano que terminó dejando una mejor cara con muy poco.

   El complemento fue más de lo mismo. El canalla casi no inquietó a Rigamonti. Le faltó juego y reacción. No obstante clavó el 1 a 1 a los 93 minutos mediante un remate del ingresado Diego Becker. Eso lo salvó de arrancar el año con el pie izquierdo de lleno. Luego llegaron los penales para definir quién se llevaba la copa amistosa. Y ahí Belgrano estuvo más punzante (ver aparte) que un canalla errático y con mucho por afinar.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});