Sí, lo reconoció el capitán... y está bien que sea así... "A los promedios los tenemos en cuenta, no miramos para el costado. Nos hacemos cargo", confió Hernán Bernardello en su nota con Ovación publicada ayer. Había sido un latiguillo que siempre remarcó el presidente Eduardo Bermúdez durante los dos torneos pasados, y pese a un flojo final en el último, el equipo nunca llegó a estar comprometido. Pero antes del inicio de esta segunda edición de la Superliga los ojos volvieron a posarse en esa tablita temida. Es correcto que Newell's hoy mire a los promedios. No parecía tan importante al comenzar, más allá de que los números lo mostraban en el 14º lugar, esa posición que lo ubicaba en el inicio de la segunda mitad de equipos sobre el total de 26. Ese puesto que era lejano a los cuatro últimos (23º, 24º, 25º y 26º) que determinarán la pérdida de categoría. Sin embargo, el comienzo fue sin resultados positivos, con apenas 2 unidades sobre 15 posibles y eso hizo que la lepra fuera cayendo. Enseguida al 16º, en la tercera fecha al 17º, luego al 18º (siempre compartidos, numerados por abecedario sólo para ordenar) y antes de empezar la 6ª, mañana, se encuentra en el 20º (ver infografía). Obligado a ganarle a Lanús, uno de sus principales adversarios. Claro que también es cierto que si lo derrota y se dan un par de resultados favorables (como los de la fecha pasada) puede trepar hasta tres lugares. ¿De perder? Tal vez lo alcance Gimnasia, si le gana a Central.



























